Un hombre de 35 años fue detenido por agentes de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) en la colonia Fátima de Tegucigalpa, señalado de presuntamente cometer agresiones sexuales contra su hijastra, una menor de 12 años.
Según las diligencias investigativas, los hechos habrían comenzado en agosto de 2026, cuando la niña quedaba al cuidado de su padrastro mientras su madre salía a trabajar.
La captura se ejecutó mediante una orden de detención preventiva solicitada por la Fiscalía de Turno, luego de que los investigadores recopilaran indicios relacionados con la denuncia, el caso continúa bajo investigación para esclarecer las circunstancias de los hechos.

La menor habría sido víctima de tocamientos reiterados
Según el expediente investigativo, el hombre presuntamente aprovechaba los momentos en que la madre de la niña se encontraba fuera de la vivienda para realizarle tocamientos en sus partes íntimas.
La denuncia también señala que el sospechoso habría utilizado amenazas para evitar que la menor contara lo sucedido, supuestamente, le advertía que la echaría de la casa junto a su madre si revelaba las agresiones.
Esta situación habría provocado temor en la niña, quien presuntamente permaneció en silencio ante las amenazas de su padrastro.
Las autoridades indicaron que la investigación comenzó después de recibir la denuncia formal, lo que permitió activar las diligencias correspondientes para esclarecer lo ocurrido.
Investigaciones permitieron ubicar al sospechoso
Funcionarios de la Unidad de Respuesta Inmediata a la Denuncia (URID-DPI) desarrollaron diferentes acciones de investigación, entre ellas labores de ubicación y vigilancia, hasta identificar el lugar donde se encontraba el señalado.
El detenido es un hombre de 35 años, de oficio cocinero, originario y residente de la colonia Fátima, en la capital hondureña, donde finalmente se ejecutó el arresto.
De acuerdo con la información policial, los investigadores recopilaron elementos relacionados con el caso y los presentaron ante la Fiscalía de Turno, que posteriormente solicitó la detención preventiva por el supuesto delito de otras agresiones sexuales.

Fue puesto a disposición de las autoridades
Tras su captura, los agentes policiales le informaron sobre sus derechos y lo trasladaron ante las autoridades competentes para continuar con el procedimiento legal correspondiente.
El caso ahora seguirá su curso ante las instancias judiciales, que deberán conocer los elementos presentados por los investigadores y determinar las responsabilidades conforme a la ley.
Las autoridades no brindaron mayores detalles sobre la identidad del sospechoso ni de la menor, con el propósito de proteger la privacidad de la víctima.
El caso vuelve a poner atención sobre la importancia de denunciar cualquier forma de violencia sexual contra niñas, niños y adolescentes, especialmente cuando las agresiones ocurren dentro del entorno familiar, donde las víctimas pueden enfrentar amenazas o temor para revelar lo sucedido.





