Los tatuajes con nombres de familiares, escudos de equipos de fútbol y símbolos nacionales no serán motivo de persecución penal en Honduras, según la Policía Nacional, las autoridades enfocarán sus acciones en los diseños vinculados con maras y pandillas, que podrían servir como indicios para investigar una posible relación con estas estructuras delictivas.
La medida está contemplada en las reformas penales aprobadas por el Congreso Nacional, que buscan fortalecer las acciones contra el crimen organizado y ampliar las herramientas de las instituciones de seguridad para combatir estas organizaciones.
Entre los cambios también se establece el endurecimiento de las penas por terrorismo, que podrían alcanzar los 40 años de prisión, así como la privación de libertad de por vida para determinados responsables de estructuras criminales y mayores restricciones a los beneficios penitenciarios.
Tatuajes personales no serán motivo de persecución penal
Los tatuajes forman parte de la imagen personal de miles de hondureños y pueden representar nombres de familiares, recuerdos, aficiones deportivas, símbolos patrios o expresiones artísticas, estos diseños no serán considerados, por sí mismos, motivo de persecución penal, según la aclaración de la Policía Nacional.
El enfoque de las autoridades está dirigido a los tatuajes que contienen símbolos, letras o imágenes asociados con estructuras criminales como la Mara Salvatrucha (MS-13) y la pandilla Barrio 18.
De acuerdo con lo expuesto sobre la reforma, estos elementos podrán ser utilizados por las autoridades como indicios para investigar una posible vinculación con dichas organizaciones.

Sin embargo, la interpretación de esta disposición es clave para evitar que una persona sea señalada únicamente por su apariencia física. La presencia de un tatuaje, por sí sola, no demuestra necesariamente que alguien pertenezca a una mara o pandilla, por lo que su valoración deberá considerar las circunstancias del caso y los elementos disponibles.
La diferencia entre un tatuaje artístico o personal y uno relacionado con una estructura criminal se convierte así en uno de los aspectos más relevantes de las nuevas disposiciones.
La Policía Nacional informó que un equipo de peritos especializados investigará los tatuajes y dará un dictamen técnico.
En el caso de que exintegrantes de estas organizaciones criminales sean detenidos, las investigaciones deberán establecer si el sospechoso continúa activo dentro de la estructura criminal o si rompió todos los vínculos.
Además, las autoridades instaron a la población a no criminalizar ni discriminar a las personas que llevan tatuajes por motivos artísticos, familiares o personales.
Tatuadores de maras y pandillas bajo la mira
Las reformas penales en Honduras también contemplan acciones contra los tatuadores que presten sus servicios a miembros de maras y pandillas, cuando sus actividades encajen en los criterios establecidos por la ley.
El director de la Policía Nacional, Rigoberto Oseguera Mass, advirtió que quienes realicen tatuajes para estas estructuras criminales y cumplan las condiciones que establece la normativa podrían ser considerados miembros de estas organizaciones, capturados y sometidos al régimen penitenciario correspondiente.
La medida busca actuar no solo contra quienes integran directamente las estructuras criminales, sino también contra personas cuyas actividades puedan contribuir a su funcionamiento, siempre que se cumplan los requisitos legales establecidos.
Congreso endurece las penas contra las estructuras criminales
La regulación de los tatuajes relacionados con pandillas se enmarca en la Ley Especial para el Fortalecimiento del Marco Penal y Procesal en el Combate a Asociaciones Terroristas, Maras y Pandillas, aprobada en un único debate por el Congreso Nacional con 119 votos a favor.
La reforma contempla un aumento significativo de las penas por terrorismo, según explicó el presidente del Legislativo, Tomás Zambrano, las condenas pasarán de un rango de entre 15 y 20 años a uno de 30 a 40 años de prisión.
Para los cabecillas de estas organizaciones criminales, la normativa contempla la privación de libertad de por vida; la misma sanción se prevé para quienes recluten a menores de edad para incorporarlos a maras, pandillas o asociaciones terroristas.
También se establecen penas que pueden alcanzar los 40 años de prisión o la privación de libertad de por vida para quienes atenten contra integrantes de las instituciones de seguridad y justicia y les causen la muerte, de acuerdo con lo expuesto durante la discusión legislativa.
Al defender la iniciativa, Zambrano aseguró que el objetivo es fortalecer la respuesta estatal frente a la criminalidad.
“Desde este Congreso no vamos a descansar hasta que Honduras recupere la paz y la seguridad”, afirmó.

¿Qué otros cambios contempla la reforma?
Además del tratamiento de la simbología vinculada con las pandillas, las modificaciones incluyen cambios en los procedimientos judiciales y en el sistema penitenciario.
Uno de ellos amplía de 24 a 48 horas el plazo para presentar un requerimiento fiscal después de una detención, con el propósito de permitir que las autoridades reúnan más elementos probatorios en investigaciones relacionadas con organizaciones criminales.





