Las familias hondureñas que buscan comprar una vivienda podrán acceder a dos beneficios económicos mediante el programa Doble Impulso: un bono directo al capital del préstamo y un subsidio para reducir las cuotas mensuales durante 10 años. 

La iniciativa forma parte de la nueva Política Nacional de Vivienda y busca ampliar las posibilidades de financiamiento para hogares de distintos niveles de ingresos.

El programa tiene el propósito de ampliar las posibilidades de financiamiento para las familias que actualmente no logran calificar a un crédito por sus ingresos o por no disponer del dinero necesario para una prima.

¿En qué consiste Doble Impulso?

1. Bono directo al capital del préstamo.

Es una aportación económica del Gobierno que se aplica directamente al crédito de vivienda, reduciendo el monto que la familia necesita financiar.

Por ejemplo, para los hogares con ingresos de hasta un salario mínimo y medio:

* 50 mil lempiras para adquirir una vivienda unifamiliar, es decir, una casa.
* 82 mil 500 lempiras para adquirir una vivienda multifamiliar, como un apartamento en edificio. 

Los incentivos serán diferenciados según la capacidad económica de cada hogar, de manera que las familias con menores ingresos reciban un mayor apoyo estatal.

2. Subsidio a la cuota mensual durante los primeros 10 años.

Además del bono inicial, el Gobierno contempla complementar una parte del pago mensual del préstamo durante 10 años.

Este segundo beneficio busca reducir la cuota que debe cubrir la familia y facilitar su acceso al financiamiento hipotecario.

Un ejemplo: ¿cuánto podría pagar una familia?

Durante una conferencia, Francis Argeñal, ministra de Vivienda y Asentamientos Humanos, explicó el caso de una familia que desea adquirir una vivienda mediante un préstamo de 900 mil lempiras, a un plazo de 25 años.

En el escenario de financiamiento utilizado para explicar el programa, la cuota mensual de referencia sería de 8,531 lempiras.

Con la aplicación de los beneficios de Doble Impulso, la cuota estimada disminuiría a 4,891 lempiras mensuales.

Esto representa una reducción de 3,640 lempiras al mes.

La funcionaria explicó que, en el ejemplo presentado, una familia que anteriormente debía acreditar ingresos aproximados de 28 mil lempiras podría acceder al esquema con ingresos de alrededor de 16 mil lempiras.

Cabe mencionar que estos valores son ejemplos ilustrativos, no cuotas fijas para todos los solicitantes. El pago final dependerá del monto del préstamo, las condiciones de financiamiento, los ingresos familiares y los beneficios que correspondan a cada caso.

Las familias que podrán beneficiarse con este programa son las que no poseen vivienda propia, no han recibido previamente beneficios gubernamentales para adquirirla y cumplen las condiciones económicas del programa.