Se inaguró un proyecto de agua potable en la aldea El Trapiche, Choluteca, que beneficiará directamente a más de 230 familias de la zona, con una inversión de siete millones de lempiras. Este sistema permitirá a los habitantes contar con acceso constante a agua en cantidad y calidad, mejorando significativamente sus condiciones de vida.
Las familias beneficiadas también asumirán el compromiso de dar mantenimiento al proyecto, garantizando así su sostenibilidad a largo plazo. La iniciativa representa un avance clave en comunidades que durante años han enfrentado dificultades para acceder a este recurso básico.
Trabajo conjunto entre organizaciones
El proyecto fue canalizado a través de la Pastoral Social Cáritas, con el apoyo de diversas organizaciones, entre ellas la Iglesia de los Santos de los Últimos Días (mormones), Servicios Católicos de Ayuda (CRS) y Creando Esperanza de Canadá. Esta colaboración interinstitucional permitió hacer realidad una obra que responde a una necesidad urgente en la región.
Según explicó Sabas Portillo, director de la Pastoral Social Cáritas, las comunidades beneficiadas son El Capulín y El Trapiche centro. Indicó que inicialmente nueve caseríos solicitaron el proyecto, pero únicamente dos pudieron ser incluidos debido a la magnitud de la obra.
Un sistema renovado tras décadas
Portillo detalló que el sistema de agua potable ya existía desde hace aproximadamente 50 años; sin embargo, en ese entonces la población era considerablemente menor. Con el crecimiento demográfico, el sistema se volvió insuficiente, lo que hizo necesaria su renovación y ampliación.

El proyecto tuvo una duración de ocho meses de trabajo, tiempo durante el cual la comunidad participó activamente en su desarrollo, fortaleciendo el sentido de pertenencia y responsabilidad sobre la obra.
Llamado a cuidar el recurso
Finalmente, Portillo exhortó a la población a cuidar el sistema de agua potable, especialmente ante los efectos de la variabilidad climática. Asimismo, destacó la importancia de proteger la fuente de agua, la cual tiene la capacidad de abastecer a las comunidades las 24 horas del día, los siete días de la semana.
La implementación de este proyecto no solo mejora el acceso al agua, sino que también promueve la organización comunitaria y el uso responsable de los recursos naturales en la zona sur del país.

