El presidente de Honduras, Nasry Asfura, confirmó que la construcción de tres hospitales que serían construidos con fondos propios permanece suspendida tras una orden emitida por el Ministerio Público (MP) y el Tribunal Superior de Cuentas (TSC).
En su arribo a Honduras tras una gira por Estados Unidos y Costa Rica, el mandatario hondureño explicó que de los seis hospitales que están en construcción, tres avanzan con normalidad porque son financiados por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE).
Mientras que los otros tres proyectos, que son construidos con fondos nacionales, están paralizados porque no están dentro de la estructura presupuestaria del Estado, ya que para ejecutarlos se afectarían los pagos de otras obligaciones en materia de salud.
«Fondos nacionales que no existen. Son fondos nacionales que significan dejar de pagarle a otra gente, a proveedores, a medicinas, a planillas, para podernos hacer un hospital”, manifestó.
La medida de paralizar los proyectos es garantizar transparencia en el uso de los recursos públicos y asegurar que las obras continúen con respaldo técnico, financiero y legal.
Según el mandatario, la decisión permitirá proteger la inversión estatal y fortalecer la confianza de la población en el sistema de salud.
“Ahora, con mucha más razón, el Ministerio Público y el Tribunal Superior de Cuentas nos han ordenado totalmente y contundentemente que no debemos seguir construyendo los hospitales hasta que ellos nos den un dictamen definitivo”, afirmó Asfura.
Los tres proyectos son investigados por el Ministerio Público y el Tribunal Superior de Cuentas para conocer la procedencia de los recursos financieros. Cortesía: enlaplaza.hn
Gobierno prioriza transparencia y uso responsable de los fondos
Los proyectos suspendidos corresponden a los hospitales de Santa Bárbara, luego de detectar que la obra presentaba un incremento en el costo inicial pasando de 1,784 millones de lempiras a 3,800 millones, más del doble del valor originalmente proyectado, sin que el diseño definitivo estuviera concluido.
Asimismo, otro de los proyectos afectados fue el de Salamá, en el departamento de Olancho, debido a la falta de presupuesto para finalizar la obra.
Por otra parte, la construcción del hospital de Ocotepeque se suspendió para someter a auditorías los contratos vigentes luego de encontrar algunas deficiencias en la planificación del proyecto.
Las autoridades revisan contratos, costos y aspectos técnicos antes de autorizar la reanudación de las obras.
Asimismo, el presidente Asfura indicó que su administración continuará supervisando cada inversión pública para garantizar que los recursos beneficien de manera directa a la población hondureña.
En ese sentido, el proceso de revisión busca asegurar que los hospitales se concluyan bajo estándares de eficiencia y transparencia.
Sistema de salud seguirá recibiendo inversión
Por otra parte, Asfura afirmó que la suspensión temporal no detiene el fortalecimiento del sistema sanitario nacional.
El gobierno continuará invirtiendo en centros asistenciales como el Hospital Escuela, el Instituto Nacional Cardiopulmonar del Tórax, el Hospital San Felipe y el Hospital Mario Catarino Rivas.
Además, las autoridades evalúan nuevos proyectos hospitalarios para ampliar la cobertura y mejorar la atención médica en distintas regiones del país.
Salud continúa como prioridad nacional
El presidente reiteró que su administración mantiene como prioridad la modernización del sistema de salud y la reducción de la mora quirúrgica.
Finalmente, el gobierno aseguró que las obras suspendidas se retomarán una vez las instituciones competentes emitan un dictamen definitivo, con el fin de garantizar proyectos sólidos y sostenibles para beneficio de la población hondureña.