El Gobierno del presidente Nasry Asfura puso en marcha un plan nacional de respuesta para enfrentar los efectos de la sequía provocada por el fenómeno de El Niño, una amenaza climática que ya mantiene bajo alerta a decenas de municipios del país.
La estrategia involucra a distintas instituciones del Estado y busca anticiparse a los impactos que podría generar la reducción de lluvias en la producción agrícola, el abastecimiento de agua y la seguridad alimentaria de miles de hondureños.
Las autoridades advirtieron que los próximos meses serán decisivos, especialmente para las regiones ubicadas en el Corredor Seco, donde las condiciones climáticas podrían agravar la vulnerabilidad de comunidades rurales y productores.
Gobierno coordina respuesta interinstitucional
La iniciativa fue presentada durante una reunión encabezada por el mandatario Nasry Asfura junto al ministro de la Presidencia, Juan Carlos García, con la participación de representantes de instituciones integradas al Sistema Nacional de Gestión de Riesgos (Sinager).
Entre las entidades involucradas figuran la Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco), la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), Finanzas, Sedesol, Serna, el Instituto de Conservación Forestal (ICF), Banadesa y Banasupro.
Durante el encuentro, las autoridades analizaron los escenarios climáticos previstos para los próximos meses y definieron acciones preventivas destinadas a reducir el impacto de la sequía sobre la población y la economía nacional.
El ministro de Copeco, Reinaldo Sánchez, informó que actualmente Honduras mantiene alerta verde por sequía en 75 municipios, mientras otros 144 permanecen en observación debido a condiciones de sequía intermedia.
Según explicó el funcionario, el presidente Asfura ordenó fortalecer las labores de monitoreo y respuesta inmediata, priorizando las zonas con mayores riesgos para la producción agrícola y ganadera.
El plan contempla acciones integrales como distribución de alimentos, abastecimiento de agua potable, vigilancia sanitaria y asistencia a familias vulnerables que podrían verse afectadas por el déficit de lluvias.
Asimismo, el Gobierno inició gestiones para facilitar filtros y otros mecanismos de almacenamiento y purificación de agua, especialmente en comunidades del Corredor Seco donde se registran problemas de abastecimiento.
El director del Centro Nacional de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos), Francisco Argeñal, explicó que aunque junio presentaría lluvias moderadas, julio, agosto y septiembre registrarían condiciones más secas de lo normal debido a la influencia del fenómeno de El Niño.
Las proyecciones climáticas indican que varias regiones del país podrían experimentar una disminución de entre 30 y 40 por ciento en las precipitaciones, afectando principalmente cultivos de granos básicos y actividades ganaderas.
Las zonas más vulnerables serían el sur de Francisco Morazán, sectores de El Paraíso y el norte de Choluteca, donde las lluvias son tradicionalmente limitadas.
Ante este panorama, especialistas recomendaron impulsar cultivos alternativos que requieran menos agua, así como fortalecer las medidas de prevención para evitar pérdidas en la producción agrícola.

Proteger a las familias hondureñas
El Gobierno reiteró que la prioridad será proteger a las familias hondureñas y garantizar una respuesta rápida en los territorios más afectados por la sequía.
Además, las autoridades confirmaron que mantienen coordinación permanente con organismos de cooperación internacional y gobiernos municipales para ampliar la capacidad de asistencia humanitaria y alimentaria durante los próximos meses.
El presidente Nasry Asfura ordenó a Banasupro la entrega de alimentos a las familias afectadas por el fenómeno de El Niño.
El mandatario inició la preparación de sacos humanitarios con alimentos suficientes para cubrir las necesidades básicas de las familias ubicadas en las zonas afectadas.
La ayuda combina prevención, producción inteligente y asistencia social con el objetivo de que ninguna familia hondureña quede sin acceso a alimentos durante el período de mayor impacto del fenómeno de El Niño.

