Honduras enfrenta en 2026 el reto de generar empleo digno para más de 1.8 millones de personas en condición de desempleo y subempleo, en un contexto donde el trabajo ha evolucionado desde la histórica huelga bananera de 1954 hasta el auge del teletrabajo.
Desde 1954, cada 1 de mayo, Honduras conmemora a los trabajadores en los campos bananeros que por 69 días se mantuvieron en una histórica huelga para exigir derechos laborales que marcaron un antes y un después.
Las exigencias derivaron derecho claves como la sindicalización, el Código de Trabajo y la creación de instituciones como el Ministerio del Trabajo y Previsión Social y el Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS).
Estos logros crearon una apertura en una sociedad marcada por el autoritarismo y la represión en la que vivían los trabajadores en Honduras, especialmente por las compañías transnacionales.
Para Harrison Joel Guzmán, docente del departamento de Historia UNAH y de la Academia Militar, “la huelga bananera es un hito histórico muy importante en la historia de nuestro país”.
“El resultado de estos 69 días de paro de todos estos trabajadores, solicitando mejores condiciones, luchando por sus derechos, la seguridad social, mejores salarios, y horas establecidas en los campos bananeros, que prácticamente era una esclavitud, trajo la aplicación del Código del Trabajo”, afirmó.
Acciones que, ante la ausencia de una legislación laboral, trajeron para los hondureños una victoria que vino a proteger a los empleados, indicó el historiador hondureño.

¿Cómo ha cambiado el trabajo en Honduras?
Antes de la huelga, la industrialización y la tecnología, en Honduras la actividad económica era mayormente artesanal, dependía de la agricultura y la ganadería.
Estas actividades se elevaron un poco con la producción de materiales de materia prima, así como la exportación de carnes, cueros y pieles, principalmente, pero que no eran a gran escala, detalló el docente Harrison Joel Guzmán.
También explicó que se daba el trabajo de la minería y la explotación de metales preciosos como el oro y la plata.
No es hasta la mitad del siglo XIX con la reforma liberal donde se da un cambio importante al introducir a Honduras en el mercado mundial, que cambió radicalmente la forma de trabajo en el país.
Hoy en día, el trabajo en Honduras se transformó y se adaptó a las nuevas necesidades de las empresas y de los mismos jóvenes que buscan mejores oportunidades laborales.
En los últimos 10 años con el empoderamiento de la tecnología, especialmente tras la pandemia del Covid-19 en 2020, se iniciaron nuevas modalidades como el teletrabajo.
Según Juan Carlos Rodríguez, viceministro de empleo y seguridad social, “el área digital y el teletrabajo han venido a hacer una maniobra importante para las empresas privadas que definen ciertos parámetros que han venido cambiando a nivel mundial con la globalización”.
“Cambia la manera en la que el capital y el empleo se han ido desarrollando”, añadió.
Además, mencionó que actualmente en Honduras uno de los cambios importantes es que con la ley de empleo parcial se viene a garantizar un cambio en el empleo no formal a uno formal.
Indicó que actualmente, los jóvenes hondureños, especialmente los estudiantes, pueden obtener un empleo digno, además brinda a las empresas la oportunidad de mayor empleabilidad, así como una gama más amplia de oportunidades.
El reto del empleo de Nasry Asfura
Uno de los desafíos a los que se enfrenta el actual gobierno de Nasry Asfura es la empleabilidad, aseguró Juan Carlos Rodríguez.
“Generar más empleo, pero un empleo digno y justo tutelado básicamente por los órganos jurisdiccionales, que los jóvenes tengan acceso ya sea a nivel nacional o en el extranjero”, añadió.
Y es que para 2025, según la Encuesta Permanente de Hogares de Propósitos Múltiples, elaborada por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), en Honduras se reportan más de 1.8 millones de personas en condición de desempleo y subempleo.
De acuerdo con la VIII Encuesta de Economía Familiar Multipropósitos realizada por la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, en 2025 el país cerró con una tasa de desempleo del 6.14%, una reducción respecto al 7.2% registrado en 2024.
Según la publicación de la Máxima Casa de Estudios, aunque hubo cierta recuperación en el mercado laboral, el informe destaca que el país enfrenta limitaciones estructurales en la generación de un empleo formal.
El estudio reveló que el 67.3% de las personas ocupadas tienen un empleo asalariado, mientras que el 32.97% trabaja en la informalidad, según la medición de la UNAH.
Además, señala que el 40.1% de los desempleados en Honduras pasa un promedio de seis meses en la búsqueda de trabajo.
Por lo tanto, Rodríguez explicó que se desarrollan programas como “Sin Empleo”, un proyecto que se desarrolla junto al Banco Interamericano de Desarrollo (BID) donde se capacita a jóvenes hondureños para certificar sus habilidades.

Además, se trabaja en la plataforma del “Empleo exterior” con la que se garantiza la mano de obra hondureña y se da a conocer como un empleado competente y honesto.
“Estamos generando mayores cantidades de empleo en España, mayores cantidades de empleo en Estados Unidos, y eso nos ha ido abriendo las puertas a más y más hondureñas para que salgan del país”, aseguró el funcionario.
A nivel nacional, también mencionó que se capacitan para que las empresas confíen en el material humano que genera el país.
De igual forma, manifestó que como ente rector, la Secretaría de Trabajo vela porque el trabajo para los hondureños sea justo, digno y sobre todo vela para que “las condiciones de empleabilidad y de empleo sean las necesarias y adecuadas para que Honduras siga creciendo y avanzando”.

