No somos el futuro, somos el presente: jóvenes diputados buscan transformar la política hondureña

Diputado Suplente

Con 24 años, el diputado suplente por Francisco Morazán,  Sebastián Romero asegura que ya no basta con observar la política desde las gradas, su llegada al Congreso Nacional representa, según afirma, una nueva generación que busca abrirse espacio en medio de estructuras tradicionales y discursos desgastados.

Junto al también diputado suplente Frank Alley, ambos dirigentes del Partido Nacional defendieron la necesidad de renovar la clase política hondureña con ideas frescas, mayor cercanía con la ciudadanía y una visión moderna de gobernar. Los legisladores participaron en una entrevista televisiva donde hablaron sobre juventud, liderazgo y los desafíos del país.

En un contexto marcado por la polarización y el desencanto ciudadano hacia la política, los congresistas sostienen que Honduras atraviesa una etapa de transición generacional dentro del Poder Legislativo, donde cada vez más jóvenes asumen roles de decisión.

Juventud y política: una nueva generación toma protagonismo

“Un niño en la política”, así asegura que muchos lo llaman debido a su edad, sin embargo, Sebastián Romero sostiene que la juventud no debe verse como una limitante, sino como una oportunidad para impulsar nuevas propuestas dentro del Congreso Nacional.

El parlamentario expresó que asumir un cargo público implica responsabilidad, compromiso y seriedad, especialmente en un país golpeado por problemas estructurales como la pobreza, el desempleo y la crisis sanitaria.

Según indicó, su objetivo es demostrar que la política puede utilizarse para servir a la población y no únicamente para beneficios personales.

Romero relató que desde pequeño estuvo involucrado en actividades políticas junto a su familia, recorriendo barrios y colonias, esa experiencia, dijo, le permitió conocer de cerca las necesidades de la población y fortalecer su vocación de servicio.

“Si un político no es cercano a la gente, no puede entender realmente lo que vive el país”, expresó Romero.

Por su parte, el diputado Frank Alley destacó que el actual Congreso Nacional refleja una transformación importante en comparación con legislaturas anteriores, según explicó, más de la mitad de los diputados actuales son jóvenes o figuras nuevas dentro de la política hondureña.

Frank Alley
Frank Alley: “La gente pidió algo distinto”.

Alley aseguró que la ciudadanía se cansó de ver “los mismos nombres y las mismas prácticas”, por lo que decidió apostar por rostros diferentes y propuestas renovadas.

“El pueblo votó por cambios y por una política distinta, si no entendemos ese mensaje, la población puede castigarnos nuevamente”, señaló.

El congresista también hizo énfasis en que la juventud no depende únicamente de la edad, sino de la mentalidad y la capacidad de innovar. “Conozco jóvenes de 60 años y viejos de 21”, comentó entre risas durante la entrevista.

Asimismo, recordó que inició su carrera política desde las bases juveniles de su partido, participando en procesos internos y recorriendo diferentes departamentos del país para comprender las distintas realidades de la juventud hondureña.

Desafíos del nuevo gobierno

Durante la entrevista, ambos diputados defendieron las acciones impulsadas por el actual gobierno en temas sensibles como salud pública y atención hospitalaria.

Romero destacó los esfuerzos para reducir la mora quirúrgica en hospitales del país, asegurando que miles de pacientes han comenzado a recibir atención médica luego de años de espera, también afirmó que desde el Congreso respaldarán todas las iniciativas orientadas a mejorar el sistema sanitario.

Los legisladores señalaron que recibieron un país con graves problemas estructurales y acusaron a administraciones anteriores de haber dejado proyectos inconclusos y un aparato estatal debilitado.

También se refirieron a las investigaciones impulsadas por el Ministerio Público y el Tribunal Superior de Cuentas sobre supuestas irregularidades y sobrevaloraciones en la construcción de hospitales, un tema que continúa generando debate en la opinión pública.

Para analistas políticos, la presencia de jóvenes diputados marca un cambio dentro de la dinámica legislativa hondureña, aunque aún persisten cuestionamientos sobre la experiencia y capacidad de las nuevas figuras, sectores de la población consideran que esta renovación podría representar una oportunidad para reconstruir la confianza ciudadana en las instituciones.

Mientras tanto, los nuevos congresistas aseguran que buscarán diferenciarse de la vieja política apostando por el diálogo, la cercanía con la población y la presentación de proyectos orientados al desarrollo del país.

“Venimos a debatir con ideas y a construir propuestas para Honduras”, concluyó Romero.

 

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