La actividad agrícola en Honduras enfrenta un nuevo desafío que amenaza la seguridad alimentaria y la estabilidad económica de miles de productores.
El ingeniero y productor de insumos agrícolas, Renato Gallardo, advirtió sobre una preocupante reducción en la producción, atribuida en gran medida a la proliferación de plagas resistentes que ya afectan diversas zonas del país.
Amenazas para la agricultura

Entre las principales amenazas, Gallardo destacó la expansión del Megalurothrips, una plaga altamente resistente que ha comenzado a registrarse en distintas regiones agrícolas, impactando especialmente cultivos sensibles.
A esta problemática se suman brotes de mosca blanca y otros agentes sanitarios que deterioran la calidad de las cosechas y reducen significativamente los rendimientos.
“El productor está enfrentando un escenario complejo, donde las plagas no solo son más agresivas, sino también más difíciles de controlar”, señaló Gallardo.
De acuerdo con su análisis, esta situación está generando pérdidas económicas importantes y desincentivando la inversión en el sector agrícola.
El experto explicó que la falta de control efectivo y la limitada asistencia técnica agravan el problema.
En ese sentido, hizo un llamado urgente a fortalecer las políticas públicas orientadas al campo, especialmente en materia de extensión agrícola, un componente clave para transferir conocimiento, innovación y soluciones prácticas a los productores.
Intervención del campo

Gallardo enfatizó que el acompañamiento técnico desde el Gobierno es fundamental para contener la propagación de estas plagas. “Se necesita una intervención más directa en campo, con programas que permitan identificar a tiempo los brotes, aplicar tratamientos adecuados y capacitar a los agricultores en el manejo integrado de plagas”, apuntó.
Datos de organismos internacionales como la FAO advierten que las plagas pueden destruir hasta el 40% de los cultivos a nivel mundial, lo que refleja la magnitud del riesgo si no se toman medidas oportunas. En Honduras, donde el agro representa un pilar clave de la economía y del sustento rural, este tipo de amenazas adquiere una dimensión aún más crítica.
Productores consultados coinciden en que el acceso a insumos de calidad, financiamiento y asistencia técnica son factores determinantes para enfrentar esta crisis. Asimismo, consideran necesario impulsar estrategias integrales que incluyan monitoreo permanente, investigación científica y coordinación interinstitucional.
El llamado es claro: reforzar el apoyo al sector agrícola no solo permitirá mitigar los efectos de estas plagas, sino también impulsar la productividad y garantizar la seguridad alimentaria del país. La respuesta oportuna marcará la diferencia entre una crisis prolongada o la recuperación del campo hondureño.
LEER MAS:SAG rinde homenaje a Mario Nufio por su aporte a la agricultura nacional

