Ante el impacto creciente del fenómeno climático El Niño y las amenazas que representa para la seguridad alimentaria del país, el presidente Nasry Asfura ordenó la entrega de alimentos a las familias afectadas.
El mandatario instruyó a la Suplidora Nacional de Productos Básicos (Banasupro) iniciar la preparación de sacos humanitarios con alimentos suficientes para cubrir las necesidades básicas de las familias ubicadas en las zonas afectadas.
La ayuda combina prevención, producción inteligente y asistencia social con el objetivo de que ninguna familia hondureña quede sin acceso a alimentos durante el período de mayor impacto del fenómeno de El Niño.
La medida forma parte de un plan de emergencia impulsado por la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) en coordinación con la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco) con el propósito de prevenir una crisis alimentaria en los municipios donde las lluvias han sido insuficientes o irregulares.
Las autoridades aseguraron que los sacos contendrán productos esenciales para cubrir las necesidades básicas de las familias hondureñas, especialmente en las comunidades rurales donde la pérdida de cultivos y la escasez de agua comienzan a generar preocupación entre la población.
Gobierno activa respuesta inmediata ante la sequía
El titular de la SAG, Moisés Abraham Molina, informó que el Gobierno ya puso en marcha una estrategia integral para enfrentar los efectos del fenómeno de El Niño, el cual ha provocado alteraciones en el comportamiento de las lluvias y retrasos en el inicio de la temporada de invierno.
Según explicó el funcionario, uno de los principales objetivos es proteger la producción agropecuaria y garantizar el abastecimiento de granos básicos en todo el país; para ello, las autoridades trabajan de manera coordinada brindando información climática precisa a los productores agrícolas.
“Conforme al pronóstico del clima, podemos indicar a los productores dónde sembrar, cuándo sembrar y qué sembrar”, expresó Molina.
Asimismo, aseguró que con recursos estatales y apoyo internacional, el país contará con suficiente abastecimiento de maíz y frijol para evitar una crisis alimentaria durante los próximos meses.

De acuerdo con las autoridades de la SAG, la asistencia será destinada inicialmente a 75 municipios identificados como altamente vulnerables, donde cientos de familias ya enfrentan dificultades para acceder a alimentos debido a la pérdida parcial o total de sus cosechas.
Los sacos incluirán productos esenciales de la canasta básica, suficientes para apoyar temporalmente a los hogares afectados mientras se estabilizan las condiciones climáticas y agrícolas.
Habitantes de varias comunidades rurales han manifestado preocupación por la reducción de lluvias y las altas temperaturas registradas en las últimas semanas, situación que amenaza directamente la producción de maíz, frijol y otros cultivos de subsistencia.
Incentivos y apoyo para productores
Además de la ayuda humanitaria, la SAG implementará incentivos focalizados para fortalecer la producción agrícola en las zonas con mejores condiciones climáticas, buscando optimizar los recursos disponibles y evitar pérdidas económicas.
El Gobierno también trabaja en la identificación de bancos de alimento para el sector ganadero, ya que la escasez de pasto y agua comienza a afectar a miles de productores pecuarios.
Las autoridades insistieron en la necesidad de adaptar las prácticas agrícolas a los nuevos patrones climáticos, señalando que las lluvias ya no se presentan con la regularidad de años anteriores.

