La Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS) ha puesto en marcha la segunda fase del trasvase de agua cruda desde el embalse Los Laureles hacia la planta de tratamiento de La Concepción, una maniobra técnica diseñada para optimizar la distribución del recurso hídrico en Tegucigalpa y Comayagüela ante la disparidad en los niveles de almacenamiento de ambas represas.

El sistema permite trasladar 500 litros de agua por segundo, equivalentes a unos 43 mil metros cúbicos diarios, un aporte que busca reducir la presión sobre las reservas almacenadas en La Concepción.

Pese a esta medida, el embalse continúa bajo la clasificación de riesgo hídrico alto, por lo que las autoridades mantienen el llamado a la población a utilizar el agua de manera responsable mientras se ejecutan acciones para mejorar la disponibilidad del recurso.

Trasvase aportará hasta 387 mil metros cúbicos de agua

La segunda fase de la operación contempla mantener el traslado de agua durante un período estimado de ocho a nueve días; de acuerdo con los datos proporcionados por UMAPS, el sistema permitirá movilizar entre 344 mil y 387 mil metros cúbicos durante ese lapso.

Este volumen representa un apoyo para las operaciones de abastecimiento de la capital, debido a que permite incorporar agua procedente de Los Laureles al proceso de tratamiento vinculado con La Concepción.

La institución estima que el aporte contribuirá a generar un ahorro aproximado del 1 % de la capacidad del embalse de La Concepción, al reducir la necesidad de utilizar directamente el agua almacenada en esa represa.

La medida forma parte de las acciones técnicas para aprovechar las reservas disponibles y mantener el suministro a los hogares del Distrito Central, donde la disponibilidad de agua continúa siendo un tema prioritario.

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Este volumen representa un apoyo para las operaciones de abastecimiento de la capital, debido a que permite incorporar agua procedente de Los Laureles. Foto: Cortesía

La Concepción sigue bajo riesgo hídrico alto

Aunque el trasvase representa un respaldo para el sistema, UMAPS advirtió que la situación de La Concepción todavía requiere atención; la clasificación de riesgo hídrico alto refleja que es necesario mantener medidas orientadas a proteger las reservas y administrar el recurso disponible.

Por ello, el inicio de esta nueva fase no significa que la presión sobre el abastecimiento haya desaparecido; el comportamiento de los embalses y la capacidad de mantener las operaciones serán factores importantes para la gestión del agua en la capital.

 

El traslado desde Los Laureles busca contribuir a la recuperación de La Concepción y optimizar el uso de las fuentes disponibles; sin embargo, el resultado dependerá también de las condiciones de las reservas y de las necesidades de consumo de la población.

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El traslado desde Los Laureles busca contribuir a la recuperación de La Concepción y optimizar el uso de las fuentes disponibles. Foto: Cortesía

UMAPS pide evitar el desperdicio de agua

Ante este escenario, la institución reiteró el llamado a los habitantes del Distrito Central a hacer un uso racional del agua potable; entre las medidas recomendadas están evitar fugas, reparar rápidamente las tuberías dañadas y reducir el desperdicio en las actividades cotidianas.

El ahorro en los hogares puede contribuir a aprovechar mejor el agua disponible, especialmente mientras los embalses permanecen bajo vigilancia por sus niveles de reserva.

La segunda fase del trasvase se suma a las acciones que buscan fortalecer el sistema de abastecimiento capitalino; mientras continúan los trabajos técnicos, el desafío será mantener el equilibrio entre la disponibilidad de agua y la demanda de miles de familias que dependen de estas fuentes para sus actividades diarias.

Por ahora, UMAPS mantiene como prioridad optimizar las reservas existentes y respaldar el suministro de agua potable en Tegucigalpa y Comayagüela, en medio de la necesidad de preservar el recurso y evitar un mayor deterioro de la situación hídrica.