UMAPS activa segunda fase del trasvase desde la represa Los Laureles hacia La Concepción
De acuerdo con los datos proporcionados por UMAPS, el sistema permitirá movilizar entre 344 mil y 387 mil metros cúbicos durante ese lapso.
Suyapa Banegas
14 de octubre de 2026
4 min de lectura
Foto: Emilio Flores
La Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS) ha puesto en marcha la segunda fase del trasvase de agua cruda desde el embalse Los Laureles hacia la planta de tratamiento de La Concepción, una maniobra técnica diseñada para optimizar la distribución del recurso hídrico en Tegucigalpa y Comayagüela ante la disparidad en los niveles de almacenamiento de ambas represas.
El sistema permite trasladar 500 litros de agua por segundo,
equivalentes a unos 43 mil metros cúbicos diarios, un aporte que busca reducir
la presión sobre las reservas almacenadas en La Concepción.
Pese a esta medida, el embalse continúa bajo la
clasificación de riesgo hídrico alto, por lo que las autoridades mantienen el
llamado a la población a utilizar el agua de manera responsable mientras se
ejecutan acciones para mejorar la disponibilidad del recurso.
Trasvase aportará hasta 387 mil metros cúbicos de agua
La segunda fase de la operación contempla mantener el
traslado de agua durante un período estimado de ocho a nueve días; de acuerdo
con los datos proporcionados por UMAPS, el sistema permitirá movilizar entre
344 mil y 387 mil metros cúbicos durante ese lapso.
Este volumen representa un apoyo para las operaciones de
abastecimiento de la capital, debido a que permite incorporar agua procedente
de Los Laureles al proceso de tratamiento vinculado con La Concepción.
La institución estima que el aporte contribuirá a generar un
ahorro aproximado del 1 % de la capacidad del embalse de La Concepción, al
reducir la necesidad de utilizar directamente el agua almacenada en esa
represa.
La medida forma parte de las acciones técnicas para
aprovechar las reservas disponibles y mantener el suministro a los hogares del
Distrito Central, donde la disponibilidad de agua continúa siendo un tema
prioritario.
Este volumen representa un apoyo para las operaciones de abastecimiento de la capital, debido a que permite incorporar agua procedente de Los Laureles. Foto: Cortesía
La Concepción sigue bajo riesgo hídrico alto
Aunque el trasvase representa un respaldo para el sistema,
UMAPS advirtió que la situación de La Concepción todavía requiere atención; la
clasificación de riesgo hídrico alto refleja que es necesario mantener medidas
orientadas a proteger las reservas y administrar el recurso disponible.
Por ello, el inicio de esta nueva fase no significa que la
presión sobre el abastecimiento haya desaparecido; el comportamiento de los
embalses y la capacidad de mantener las operaciones serán factores importantes
para la gestión del agua en la capital.
El traslado desde Los Laureles busca contribuir a la
recuperación de La Concepción y optimizar el uso de las fuentes disponibles;
sin embargo, el resultado dependerá también de las condiciones de las reservas
y de las necesidades de consumo de la población.
El traslado desde Los Laureles busca contribuir a la recuperación de La Concepción y optimizar el uso de las fuentes disponibles. Foto: Cortesía
UMAPS pide evitar el desperdicio de agua
Ante este escenario, la institución reiteró el llamado a los
habitantes del Distrito Central a hacer un uso racional del agua potable; entre
las medidas recomendadas están evitar fugas, reparar rápidamente las tuberías
dañadas y reducir el desperdicio en las actividades cotidianas.
El ahorro en los hogares puede contribuir a aprovechar mejor
el agua disponible, especialmente mientras los embalses permanecen bajo
vigilancia por sus niveles de reserva.
La segunda fase del trasvase se suma a las acciones que
buscan fortalecer el sistema de abastecimiento capitalino; mientras continúan
los trabajos técnicos, el desafío será mantener el equilibrio entre la
disponibilidad de agua y la demanda de miles de familias que dependen de estas
fuentes para sus actividades diarias.
Por ahora, UMAPS mantiene como prioridad optimizar las
reservas existentes y respaldar el suministro de agua potable en Tegucigalpa y
Comayagüela, en medio de la necesidad de preservar el recurso y evitar un mayor
deterioro de la situación hídrica.