El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que todas las fuerzas militares estadounidenses desplegadas en Irak serán retiradas antes del próximo 30 de septiembre, como parte del acuerdo establecido entre Washington y Bagdad.

La salida marcará el cierre formal de una presencia militar que comenzó hace más de 20 años tras la invasión de Irak en 2003. Con el tiempo, la misión estadounidense pasó de operaciones ofensivas contra grupos armados a funciones enfocadas en capacitación, asesoramiento y apoyo a las fuerzas de seguridad iraquíes.

El retiro de las tropas representa un nuevo capítulo en la relación entre ambos países, mientras Irak asume mayores responsabilidades en materia de seguridad y combate contra amenazas internas y regionales.

El anuncio fue realizado tras una reunión en la Casa Blanca entre el presidente Donald Trump y el primer ministro iraquí, Ali al-Zaidi, quienes aseguraron que la relación entre ambos países entrará en una nueva etapa enfocada en la cooperación económica y política.

La salida de las fuerzas estadounidenses marca el cierre de uno de los capítulos más prolongados y controvertidos de la política exterior de Estados Unidos en Medio Oriente, una región que cambió radicalmente tras la guerra iniciada para derrocar al régimen de Saddam Hussein.

Durante el encuentro en la Casa Blanca, Trump afirmó que la presencia militar ya no es necesaria debido a la estabilidad alcanzada en la cooperación bilateral.

“No creemos que necesitemos el Ejército allí nunca más”, expresó el mandatario estadounidense.

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Foto: Cortesía

Irak confirma el calendario de salida


El primer ministro iraquí, Ali al-Zaidi, respaldó públicamente el acuerdo y confirmó que las fuerzas estadounidenses estarán completamente fuera del país antes de finalizar septiembre.

El líder iraquí explicó que, aunque concluirá la presencia militar, las relaciones con Estados Unidos continuarán mediante inversiones, cooperación empresarial y apoyo en diferentes áreas del desarrollo económico, reflejando un cambio en la naturaleza de los vínculos entre ambos países.

Por su parte, el Pentágono reiteró que la retirada responde al compromiso alcanzado en 2024 para concluir la misión militar contra el Estado Islámico, luego de considerar que las fuerzas iraquíes cuentan con mayor capacidad para asumir las tareas de seguridad.

La presencia militar estadounidense comenzó en marzo de 2003, cuando Washington lanzó una invasión para derrocar al entonces presidente Saddam Hussein bajo el argumento de que el régimen poseía armas de destrucción masiva.

La ofensiva inició con una intensa campaña de bombardeos conocida como “conmoción y pavor”, seguida por el ingreso de tropas terrestres hasta Bagdad, sin embargo, las armas que motivaron la intervención nunca fueron encontradas, convirtiéndose en uno de los aspectos más cuestionados de la guerra.

En el momento de mayor despliegue, en 2007, más de 170,000 soldados estadounidenses permanecían en territorio iraquí mientras enfrentaban una fuerte insurgencia y una creciente violencia sectaria.

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El Estado Islámico prolongó la misión militar


Aunque las tropas de combate abandonaron Irak en diciembre de 2011, la situación volvió a cambiar tres años después con el avance del Estado Islámico, organización que llegó a controlar amplias zonas de Irak y Siria.

Ante esa amenaza, el Gobierno iraquí solicitó nuevamente apoyo internacional para reorganizar sus fuerzas de seguridad; Estados Unidos regresó con un contingente destinado a entrenar soldados, brindar asesoramiento estratégico y participar en operaciones contra los remanentes del grupo extremista.

En los últimos años, el número de militares estadounidenses se redujo gradualmente hasta quedar cerca de 2,500 efectivos, concentrados principalmente en funciones de apoyo y cooperación con el Ejército iraquí.

Con la retirada anunciada para septiembre, Washington cerrará oficialmente una intervención militar que se prolongó durante 23 años y que dejó una profunda huella en la historia reciente de Irak y en la política internacional de Medio Oriente.