Lo que transcurría como una misa habitual terminó en tragedia en Guayaquil, Ecuador. El sábado 17 de octubre, el sacerdote Patricio Alfredo Sánchez Molinari celebraba una ceremonia religiosa en la iglesia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro cuando una enorme cruz de madera se desprendió de la pared situada detrás del altar y cayó sobre él.

El accidente quedó registrado durante la transmisión en directo de la misa por redes sociales. Las imágenes difundidas muestran cómo la estructura cae sobre el religioso, mientras los asistentes reaccionan con desesperación y piden ayuda para atenderlo.

La celebración quedó interrumpida y varios feligreses intentaron auxiliar al sacerdote. El hecho causó conmoción entre quienes estaban presentes en el templo y entre las personas que seguían la ceremonia a través de internet.

2.	La Arquidiócesis de Guayaquil confirmó el fallecimiento del sacerdote
 La Arquidiócesis de Guayaquil confirmó el fallecimiento del sacerdote · Foto: cortesía

La Arquidiócesis confirmó el fallecimiento

Horas después del accidente, la Arquidiócesis de Guayaquil confirmó la muerte del padre Sánchez Molinari mediante un comunicado firmado por el cardenal Luis Gerardo Cabrera Herrera, arzobispo de la ciudad.

En el pronunciamiento, la institución religiosa expresó su solidaridad con la familia del sacerdote, sus compañeros de congregación y las personas que compartieron con él su labor pastoral.

El religioso pertenecía a la Congregación del Santísimo Redentor, conocida como los redentoristas, una comunidad católica dedicada a la evangelización y al trabajo pastoral.

En los primeros reportes publicados el domingo 18 de octubre, todavía no se habían divulgado detalles concluyentes sobre las causas por las que la cruz se desprendió ni sobre todas las circunstancias del fallecimiento.

3.	El accidente ocurrió en la iglesia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro
El accidente ocurrió en la iglesia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro · Foto: cortesía

Una vida dedicada al servicio pastoral

Patricio Alfredo Sánchez Molinari era el párroco de la iglesia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, ubicada en Guayaquil. Antes de asumir esa responsabilidad, había desarrollado durante varios años su labor religiosa en la parroquia San Lorenzo de Vinces, en la provincia ecuatoriana de Los Ríos.


Tras conocerse la noticia, comunidades vinculadas a su trayectoria expresaron mensajes de despedida y recordaron el servicio que prestó a los fieles. Su pertenencia a la congregación redentorista también motivó expresiones de solidaridad entre miembros de esa comunidad religiosa.

La muerte del sacerdote convirtió una celebración cotidiana en una escena de dolor para la comunidad católica. Mientras se esperan más detalles sobre el accidente, los mensajes de condolencia se multiplican entre quienes lamentan la pérdida del religioso.