Una ballena jorobada de entre 12 y 15 metros apodada Timmy tiene preocupado al mundo entero tras permanecer varada por semanas en aguas poco profundas frente a la isla de Poel, en el mar Báltico.
Esta no es la primera vez que Timmy queda atrapada; a finales de marzo, una draga excavó un canal que le permitió librarse y volver al mar.
Sin embargo, poco después volvió a aguas poco profundas, volviendo a quedar atrapada. Timmy lleva más de 15 días varada, lo que ha deteriorado hasta cierto punto su salud, según expertos.
Según las autoridades alemanas, el cetáceo respira de forma relativamente estable, además de que presenta problemas en la piel asociados a la baja salinidad del mar Báltico.
La población ha organizado protestas para exigir su rescate, por lo que la policía estableció un perímetro de seguridad de 500 metros para evitar que los curiosos se acerquen demasiado. Mientras que otras personas consideran que lo más compasivo con el animal es dejarlo morir en paz.

Rescate de Timmy
La historia de Timmy ha conmocionado a muchas personas, por lo que empresarios alemanes han decidido hacer un rescate privado para devolver al cétaceo a aguas profundas para que pueda seguir su camino.
Según se conoció, para el rescate se emplearán colchones de aire; posteriormente, se transportará al pesado animal en una lona entre dos pontones hasta el mar del Norte y el océano Atlántico.
Walter Gunz y Karin Walter-Mommert son los empresarios que planificaron y financiaron el rescate de Timmy.
En declaraciones a AFP, el ministro del Medio Ambiente de Mecklemburgo-Pomerania Occidental, Till Backhaus, afirmó que la ballena jorobada aún tiene «una oportunidad» y destacó que se encuentra en «mejor estado de lo que algunos pensaban».
Señaló que en los últimos días, Timmy ha mostrado signos de mayor actividad, como movimiento de cola fuera del agua.
Organizaciones como Greenpeace han optado por no apoyar el rescate de Timmy afirmando que el cetáceo está «enfermo y gravemente debilitado».




