La etapa de Neymar con la selección de Brasil llegó oficialmente a su final, tras la eliminación de la Canarinha en los octavos de final del Mundial de 2026, el delantero confirmó que no volverá a defender la camiseta de su país.
A través de un emotivo mensaje, el atacante del Santos afirmó que entregó “su sangre y su vida” por la selección brasileña y dejó claro que no tiene previsto disputar ni la Copa América de 2028 ni el Mundial de 2030.
Con esta decisión se cierra un capítulo histórico para el fútbol brasileño, Neymar pone fin a una trayectoria marcada por récords, grandes actuaciones y constantes debates, mientras Brasil inicia el proceso de renovación con una nueva generación que buscará devolver a la Canarinha a la élite del fútbol mundial.
El atacante, de 34 años, hizo pública su decisión semanas después de la derrota por 2-1 frente a Noruega en los octavos de final del Mundial de 2026, resultado que significó la eliminación de Brasil y el cierre de un nuevo intento por conquistar la ansiada sexta Copa del Mundo.
“Mi etapa con la selección ha terminado, hice historia, fui muy feliz, di mi sangre, mi vida, siempre luché por la camiseta amarilla, pero ahora ya no quiero hacerlo”, expresó Neymar.
Una despedida que ya se intuía
Las imágenes de Neymar desconsolado sobre el césped del MetLife Stadium, en Nueva Jersey, tras la eliminación mundialista, habían alimentado las versiones sobre un posible retiro internacional.
Ese día anotó de penal el que terminó siendo el último gol de su carrera con Brasil, aunque no fue suficiente para evitar la derrota. Con el paso de las semanas, el delantero aseguró haber reflexionado profundamente antes de tomar una decisión definitiva.
Su despedida tiene un componente simbólico, debutó con la selección el 10 de agosto de 2010 en el mismo estadio donde disputó su último encuentro con la camiseta brasileña, cerrando un ciclo que marcó a toda una generación de aficionados.

Una carrera llena de récords y momentos inolvidables
Durante su recorrido con Brasil, Neymar disputó cuatro Copas del Mundo y dejó una huella imborrable al convertirse en el máximo goleador histórico de la selección.
Entre sus principales logros destacan la conquista de la Copa Confederaciones de 2013 y la histórica medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Río 2016, un título que Brasil celebró como uno de los más importantes de su historia reciente.

Sin embargo, el gran objetivo nunca pudo cumplirse, pese a liderar durante años el proyecto deportivo brasileño, el delantero no consiguió levantar el trofeo mundialista, una deuda que la Canarinha mantiene desde el campeonato obtenido en 2002.
Con la salida de Neymar, la selección brasileña inicia un proceso de renovación en busca de nuevos líderes que encabecen el camino hacia las próximas competencias internacionales.
Más allá de las críticas que acompañaron distintos momentos de su carrera, el delantero deja un legado construido con goles, títulos y actuaciones memorables que lo colocan entre las figuras más influyentes del fútbol brasileño de las últimas décadas.
Su retiro representa el final de una era para la Canarinha y el comienzo de un nuevo capítulo en el que Brasil intentará recuperar el protagonismo mundial sin el futbolista que durante años cargó con el peso de las expectativas de todo un país.





