La Iglesia Católica de Honduras confirmó con pesar el fallecimiento de monseñor Teodoro Gómez Rivera, obispo de la Diócesis de Choluteca, quien murió el lunes a los 63 años mientras viajaba hacia Roma, Italia.
El religioso se trasladaba a la Santa Sede para participar en la Visita ad Limina Apostolorum, una jornada en la que los obispos de cada país se reúnen con el Papa y representantes de los organismos de la Santa Sede para abordar la situación pastoral de sus diócesis.
Según las primeras informaciones difundidas por medios vinculados a la Iglesia, monseñor Gómez falleció en Madrid, España, donde realizaba una escala antes de continuar su recorrido hacia Roma.
El deceso ocurrió antes de que pudiera completar los trámites migratorios correspondientes para continuar con su viaje.
Hasta ahora, las autoridades eclesiásticas no han informado oficialmente la causa de su muerte. Tampoco se han brindado detalles sobre el procedimiento previsto para trasladar sus restos mortales a Honduras.
La noticia ha generado muestras de pesar entre miembros de la Iglesia Católica y feligreses hondureños, quienes han expresado sus condolencias ante la repentina muerte del obispo de Choluteca.
Teodoro Gómez, primer obispo hondureño de Choluteca

¿Quién era Teodoro Gómez?
Teodoro Gómez Rivera nació el 7 de mayo de 1963 en la aldea El Banquito, en el departamento de Choluteca.
Su trayectoria religiosa estuvo vinculada durante décadas a la Iglesia católica hondureña. Fue ordenado sacerdote el 27 de enero de 1996 y, posteriormente, ocupó diferentes responsabilidades pastorales y de formación.
Entre los cargos que desempeñó estuvieron el de vicario parroquial de San José de Nacaome, coordinador diocesano de promoción vocacional, formador del Seminario Mayor de Tegucigalpa, párroco de San Pablo y director del Instituto Monseñor Raúl de Choluteca. También fue delegado diocesano de Cáritas y vicario general de la Diócesis de Choluteca.
En 2020, el entonces papa Francisco lo nombró obispo auxiliar de Tegucigalpa, responsabilidad que ejerció hasta 2023.
Posteriormente, fue designado obispo de Choluteca, convirtiéndose en el primer hondureño en ocupar la titularidad de esta diócesis, después de que sus antecesores fueran de origen canadiense.

También fue vicepresidente de la Conferencia Episcopal
Además de su responsabilidad pastoral en Choluteca, monseñor Gómez ocupaba la vicepresidencia de la Conferencia Episcopal de Honduras para el período 2025-2028.
También ejerció como administrador apostólico de la Diócesis de Danlí entre 2025 y 2026, según los reportes sobre su trayectoria eclesiástica.
Su trabajo pastoral estuvo marcado por su cercanía con las comunidades y su participación en distintas áreas de formación, evangelización y asistencia social.
La noticia del fallecimiento generó muestras de pesar entre sacerdotes, comunidades religiosas y feligreses, especialmente en Choluteca, donde desarrolló buena parte de su labor pastoral.
La Iglesia Inmaculada Concepción de María expresó sus condolencias y destacó la entrega de monseñor Gómez al servicio religioso y su cercanía con la comunidad.
La comunidad católica permanece a la espera de información oficial sobre las honras fúnebres, el traslado de sus restos a Honduras y las ceremonias que se realizarán para despedir al obispo.
La muerte de monseñor Teodoro Gómez representa la partida de una de las figuras de mayor trayectoria dentro de la Iglesia católica hondureña, particularmente por su vínculo con la Diócesis de Choluteca y por haber sido el primer hondureño en asumir su conducción pastoral.





