El expresidente de Venezuela Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, se declararon no culpables de los cargos relacionados con una presunta conspiración para cometer tortura, durante una comparecencia ante un tribunal federal de Nueva York.
Las acusaciones forman parte de un expediente en el que la Fiscalía estadounidense señala presuntos abusos contra opositores políticos y personas detenidas. Los fiscales deberán presentar pruebas que respalden los señalamientos, mientras la defensa podrá cuestionarlos durante el proceso judicial.
Otros cargos pendientes
Además de las acusaciones por tortura, Maduro enfrenta cargos relacionados con narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína a Estados Unidos y delitos vinculados con armas de fuego y dispositivos destructivos. La acusación ampliada también incluye a Flores en el cargo de conspiración para cometer narcoterrorismo.

La Fiscalía sostiene que los acusados habrían participado en actividades ilícitas vinculadas con operaciones de narcotráfico. Sin embargo, las imputaciones no constituyen una condena y ambos mantienen la presunción de inocencia mientras el tribunal no determine su responsabilidad penal.
El proceso continuará en 2027
La defensa ha planteado argumentos legales relacionados con la inmunidad por los cargos oficiales que ambos ocuparon. El tribunal deberá examinar las solicitudes presentadas y continuar con las etapas correspondientes del proceso.
En caso de una condena, las penas dependerán de los delitos que se logren demostrar y de la decisión judicial. El juicio está previsto para junio de 2027, por lo que todavía quedan actuaciones legales pendientes antes de que se determine el desenlace del caso.

