En un encuentro marcado por historias de esfuerzo, esperanza y superación, la primera dama de Honduras, Lissette del Cid de Asfura, participó como invitada de honor en la cena benéfica “Mujer, Esencia y Legado”, organizada por la Fundación TABITHA REACH en La Entrada, Copán.
La actividad tuvo como propósito recaudar fondos para continuar fortaleciendo los programas de apoyo, capacitación y acompañamiento que la organización brinda a madres solteras en situación de vulnerabilidad, con el objetivo de ofrecerles herramientas para desarrollar sus capacidades y generar nuevas oportunidades para sus familias.
Durante la jornada, la primera dama estuvo acompañada por su hija, Stephanie Asfura, y parte de su equipo de trabajo, quienes conocieron de cerca la labor de TABITHA REACH y el impacto de sus programas en las mujeres beneficiarias.

La organización inició operaciones en Honduras en 2024 y estableció un centro en La Entrada, Copán, donde desarrolla procesos de formación en áreas como costura y servicios de uñas, además de brindar orientación, acompañamiento y apoyo social.
El esfuerzo ya ha dejado resultados concretos. Durante 2025, más de 60 madres hondureñas culminaron sus procesos de capacitación, adquiriendo conocimientos y herramientas para avanzar hacia una mayor independencia económica y mejorar las condiciones de vida de sus familias.

Para la primera dama, estas experiencias representan un ejemplo del potencial que existe cuando las mujeres reciben apoyo y oportunidades para descubrir sus capacidades.
“Me encanta ver estos ejemplos y escuchar los testimonios de mujeres valientes; mujeres que han sido formadas para reconocer lo preciosas y valiosas que son, para descubrir todo lo que pueden hacer y entender que, con fe, esfuerzo y perseverancia, todo es posible”, expresó.
Del Cid también destacó el valor de los vínculos que se construyen alrededor de la solidaridad, la fe y los principios compartidos.
“La familia no solamente se construye con vínculos de sangre; también se construye con las personas con quienes compartimos nuestra fe, nuestros valores y nuestros principios cristianos”, afirmó.

Al dirigirse a las mujeres de TABITHA REACH, la primera dama las animó a continuar confiando en sus capacidades: “A ustedes, queridas mujeres de TABITHA REACH, quiero decirles que sigan adelante, que nunca olviden lo valiosas que son y que continúen creyendo en ustedes mismas y en las capacidades que Dios les ha dado”.
La cena “Mujer, Esencia y Legado” puso así en el centro a mujeres que buscan construir nuevas oportunidades para ellas y sus familias, destacando la importancia de acompañar y generar espacios de formación para quienes enfrentan mayores condiciones de vulnerabilidad.




