L150 mensuales pierde cada hondureño por no aprobarse la Reforma Energética
Descubre cómo la inoperancia y las prebendas en la estatal eléctrica están costando a cada hondureño L150 mensuales por la no aprobación de Reforma Energética.
Roberto Barragán
24 de agosto de 2026
3 min de lectura
Emilio Flores DNH
La estatal eléctrica fue considerada durante décadas la gallina de los huevos de oro para los políticos y los gobiernos, donde las prebendas sindicales y la inoperancia poco a poco fueron no solo socavando la fortaleza financiera de la institución, sino también un bumerán que ahora pasa una dura y costosa factura a cada hondureña y hondureño.
La crisis en las finanzas públicas, que limitan la inversión gubernamental en áreas prioritarias, como salud, educación, seguridad e infraestructura, tiene una gran raíz: la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE).
Foto: Estación eléctrica ENEE: Emilio Flores DNH
ENEE el agujero negro de las finanzas hondureñas
Este gobierno quiere revertir esta situación que se convirtió en un abismo financiero para los gobiernos, pero en especial en un corte en la yugular del pueblo y su bolsillo.
La falta de aprobación de la reforma energética mantuvo abierta una fuga estimada en L50 millones diarios en la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), una pérdida que equivalió a L5.05 por cada hondureño y redujo los recursos disponibles para fortalecer la red, mejorar el servicio y aliviar la presión sobre las finanzas públicas.
Foto: Estación eléctrica ENEE: Emilio Flores DNH
El costo no apareció como un cobro separado en el recibo de energía. Se escondió entre apagones, redes deterioradas, inversión postergada y dinero público destinado a sostener el déficit de la estatal. La cifra de L50 millones diarios representó L1,500 millones mensuales y L18,250 millones durante un año, según el cálculo elaborado a partir del dato oficial divulgado por el Diario Nacional de Honduras.
La operación tomó como referencia una población de 9,898,279 habitantes, cifra oficial correspondiente a 2024 que mostró el Sistema Estadístico Nacional del Instituto Nacional de Estadística. El resultado equivalió a unos L152 mensuales y L1,844 anuales por persona. No se trató de un cobro individual, sino de una forma de dimensionar el costo colectivo que cargó el Estado y, por extensión, la ciudadanía.
La versión consensuada de la Ley de Justicia Energética reconoció que la ENEE registró una situación financiera deficitaria y pérdidas técnicas y no técnicas superiores a los estándares internacionales.
Foto: Estación Eléctrica ENEE: Emilio Flores DNH
Esa condición, según el documento, “generó una pesada carga para las finanzas públicas y comprometió la sostenibilidad del sector eléctrico”. La propuesta oficial planteó una administración separada para generación, transmisión y distribución, junto con controles financieros, auditorías y licitaciones abiertas.
La demora también postergó herramientas orientadas a proteger el bolsillo ciudadano. El texto estableció subsidios transparentes, prohibió trasladar su costo entre categorías de usuarios, reconoció la compensación por excedentes de energía renovable y otorgó exenciones tributarias para sistemas solares residenciales.
Foto: Estación Eléctrica ENEE: Emilio Flores DNH
Asfura es contundente: la ENEE siempre será publica
El presidente Nasry Asfura rechazó que la reorganización significara la venta de la empresa estatal. “La ENEE no se va a privatizar, es un patrimonio nacional y seguirá siendo propiedad del pueblo hondureño”, aseguró el mandatario, según una publicación del Diario Nacional de Honduras. La versión consensuada reservó para la ENEE matriz el 100% de las acciones de sus subsidiarias.
Mientras el trámite legislativo siguió pendiente, el Gobierno licitó 148 cuadrillas para instalar y sustituir medidores y anunció otras 200 cuadrillas con grúas.
Sin embargo, cada jornada sin una decisión mantuvo el contador de las pérdidas en movimiento: L50 millones que dejaron de convertirse en inversión, estabilidad financiera y un servicio eléctrico más confiable para Honduras.