El director de la Dirección de Propiedad Intelectual (DIPI), Jorge Sierra, explicó que el país mantuvo esfuerzos institucionales que evitaron su inclusión en la Lista 301 de Estados Unidos, un informe anual que identificó a las naciones con deficiencias en la protección y aplicación de los derechos de propiedad intelectual.
El Informe “Especial 301” refleja el resultado de una revisión anual, ordenada por el Congreso, del estado global de la protección y el cumplimiento de los derechos de propiedad intelectual (PI).
“Honduras hizo los mejores esfuerzos y por eso no salió reflejada en la Lista 301”, afirmó Sierra.

La piratería es un delito transnacional
El funcionario señaló que la piratería persistió como un fenómeno mundial y evolucionó al mismo ritmo que las nuevas tecnologías. Sin embargo, destacó que el Instituto de la Propiedad (IP), mediante la Comisión Interinstitucional de Combate a la Piratería (Cicompy), coordinó acciones con el Ministerio Público y la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) para enfrentar estas infracciones.
Sierra aclaró que la piratería afectó principalmente los derechos de autor y los derechos conexos. Como ejemplo, mencionó la reproducción y comercialización no autorizada de canciones, películas, programas o señales de televisión.
En cambio, la imitación de una marca o producto recibió el nombre de falsificación.

Entre los productos más afectados por la falsificación, el abogado identificó los zapatos, tenis, prendas de moda, carteras y cosméticos.
La vigilancia de estas mercancías representó un beneficio para los consumidores porque promovió compras más seguras, protegió la autenticidad de las marcas y respaldó a las empresas que operaron dentro de la legalidad.
El especialista explicó que el avance tecnológico dificultó la persecución de estos delitos. Las antiguas conexiones ilegales de señales de televisión dieron paso a servicios transmitidos mediante Televisión por Protocolo de Internet (IPTV), lo que volvió más compleja la identificación de los responsables.

“Cada vez estos tipos penales cambiaron y mejoraron la forma en la cual operaron; entonces resultó muchísimo más difícil combatirlos, pero eso no quiso decir que no se hicieron los mejores esfuerzos”, expresó Sierra.
Lucha frontal contra el delito

Honduras fortaleció la protección de las creaciones artísticas, las marcas y los productos originales mediante acciones coordinadas contra la piratería y la falsificación, una labor que resguardó los derechos de autores y empresas, favoreció la competencia legal y redujo los riesgos para la ciudadanía frente a mercancías de procedencia irregular.









