Al menos el 20 % de las viviendas visitadas durante la primera semana del Censo Nacional de Población y Vivienda no pudo ser censada porque sus habitantes no respondieron o no se encontraban en el inmueble, informó el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Durante los primeros días del censo, los equipos encargados de levantar la información recorrieron diferentes sectores del territorio nacional, de las aproximadamente 250 mil viviendas visitadas, el 80 % respondió de manera afirmativa a los censistas.
El dato también deja ver el principal reto que enfrenta el operativo: alrededor de una de cada cinco viviendas visitadas no pudo ser registrada en el primer intento.
Con el despliegue de los censistas ahora en el Distrito Central y San Pedro Sula, el INE busca ampliar la cobertura de un proceso que pretende actualizar los datos demográficos del país después de 13 años.

Según Wilmer Banegas, gerente de Estadísticas Sociales y Demográficas del INE, algunas personas no atendieron a los equipos y en otros casos las viviendas se encontraban sin moradores cuando llegaron los censistas.
Pese a esta situación, el funcionario aseguró que el proceso avanza de manera favorable y llamó a los hogares a facilitar el trabajo de los equipos que recorren las comunidades.
Más de 689 mil personas ya fueron censadas
La primera semana dejó como resultado más de 689 mil hondureños censados; la información recopilada permitirá conocer no solamente cuántas personas viven en el país, sino también dónde están ubicadas y cuáles son las condiciones de sus hogares.
El levantamiento busca reemplazar los datos acumulados durante más de una década y ofrecer una fotografía más actual de la población hondureña.
Para el INE, contar con información actualizada resulta clave para conocer las necesidades de las comunidades y orientar decisiones relacionadas con servicios públicos, infraestructura y otros programas destinados a la población.

El operativo llega a las principales ciudades
A partir de este lunes, los censistas ampliaron sus recorridos hacia el Distrito Central y San Pedro Sula, dos de las zonas con mayor concentración de población del país.
El operativo nacional está programado para extenderse durante dos meses, por lo que los equipos continuarán visitando viviendas en distintos departamentos y municipios.
Ante las viviendas que no pudieron ser censadas durante la primera visita, el llamado de las autoridades es a colaborar cuando los equipos regresen; la ausencia de los residentes o la falta de respuesta puede dejar hogares pendientes y dificultar que la fotografía estadística del país sea lo más completa posible.

Banegas también defendió el censo como un proyecto que debe trascender los cambios políticos y las distintas administraciones, debido a que sus resultados servirán como referencia para conocer la realidad demográfica y social de Honduras.
El desafío ahora será mantener el ritmo de las visitas y reducir el número de viviendas que quedan sin responder durante las próximas semanas, mientras los censistas avanzan por las zonas urbanas y rurales del país.





