Honduras inició este martes la celebración de su 205 aniversario de independencia con banderas ondeando, música patriótica y el tradicional grito que cada 15 de septiembre marca el comienzo de las actividades cívicas en el país.
En Tegucigalpa, la jornada arrancó desde temprano con el acto del grito de independencia, una ceremonia que recordó la fecha histórica del 15 de septiembre de 1821 y dio paso a las actividades programadas para conmemorar un nuevo aniversario patrio.
El acto central tuvo lugar frente a la estatua de bronce del general Francisco Morazán, en las instalaciones del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), donde fueron izadas las banderas de los cinco países centroamericanos.
Concluidos los actos protocolarios, la atención se trasladó a las calles de la capital, donde estudiantes, bandas de guerra, palillonas y familias comenzaron a concentrarse para disfrutar de los tradicionales desfiles patrios, una de las actividades más esperadas por los hondureños cada año.

La ceremonia fue encabezada por el presidente de Honduras, Juan Nasry Asfura, el presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, y otras autoridades.
Uno de los momentos principales estuvo a cargo del alcalde del Distrito Central, Juan Diego Zelaya, quien dio lectura al Acta de Independencia firmada el 15 de septiembre de 1821, como parte de la ceremonia conmemorativa.
El izamiento de las banderas centroamericanas dio paso a una jornada en la que los símbolos nacionales volvieron a ocupar el centro de la escena; la ceremonia recordó el proceso independentista que marcó el rumbo de Honduras y del resto de Centroamérica hace 205 años.
Siete cañonazos retumban en Tegucigalpa
Mientras en distintos puntos de la capital comenzaban las actividades, en el Cerro Juana Laínez se desarrolló otro de los actos tradicionales de la jornada.
La bandera de Honduras fue izada en lo alto del cerro mientras los presentes entonaron las notas del Himno Nacional. La ceremonia estuvo acompañada por los siete cañonazos, ejecutados por miembros de artillería de las Fuerzas Armadas, cuyo sonido pudo escucharse en diferentes sectores de Tegucigalpa.
A la actividad también acudieron integrantes de la cúpula militar, quienes participaron en los actos protocolarios que dieron inicio oficialmente a la celebración del 15 de septiembre.
Los desfiles toman las calles de la capital
Con los actos solemnes concluidos, la atención se trasladó a las calles, donde comenzaron los tradicionales desfiles patrios.
El recorrido en Tegucigalpa tiene como punto de partida el sector de Plantas Tropicales, desde donde estudiantes de centros educativos públicos y privados participan en una jornada llena de música, coreografías y color.
Para este año están inscritos 61 institutos, cuyos estudiantes participan en una de las actividades más esperadas de las fiestas patrias.
Las bandas estudiantiles y los grupos de palillonas comenzaron así a marcar el ritmo de una celebración que combina el sentimiento patriótico con la participación de miles de jóvenes.
Una fiesta que reúne a generaciones
Más allá de los actos oficiales, la jornada del 15 de septiembre también representa un encuentro entre familias y generaciones. Desde tempranas horas, los capitalinos se movilizaron para buscar un lugar desde donde observar el paso de los estudiantes y disfrutar de las presentaciones.
La celebración tendrá uno de sus momentos de mayor concentración en el Estadio Nacional, escenario que cada año se convierte en uno de los principales puntos de encuentro para las actividades patrias.
Con banderas azules y blancas ondeando en distintos puntos de Tegucigalpa, Honduras conmemora este martes sus 205 años de independencia, en una jornada que mezcla tradición, civismo y el entusiasmo de miles de personas que vuelven a las calles para celebrar una fecha histórica.





