Honduras prevé ampliar la disponibilidad de agua para la producción agrícola con la construcción de pozos, la instalación de sistemas de riego y la creación de reservorios, como parte de las medidas para reducir el impacto de la sequía y prevenir la escasez de alimentos.

El director de Seguridad Alimentaria y Nutrición de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), José Pacheco, informó que se contempla construir alrededor de 150 pozos en los próximos meses, además de impulsar un plan para habilitar hasta 3,000 reservorios de agua en distintos municipios del país.

La iniciativa también busca disminuir los costos que enfrentan los agricultores, mejorar la productividad del campo y facilitar la comercialización directa de los productos, mientras las autoridades gestionan el apoyo de organismos internacionales para financiar nuevos proyectos.

Honduras apuesta por reservorios para enfrentar la sequía

La construcción de infraestructura para captar y almacenar agua figura entre las principales medidas que Honduras pretende impulsar ante las pérdidas ocasionadas por la sequía y los efectos del fenómeno de El Niño, que han afectado a diferentes regiones productivas del país.

Durante una entrevista en el Foro Agenda Nacional de Televisión Nacional de Honduras (TNH), Pacheco explicó que la meta de los 3,000 reservorios dependerá de la capacidad de los municipios para aprovechar la maquinaria entregada por el Gobierno y de la asistencia técnica necesaria para desarrollar estas obras en terrenos adecuados.
"Si solo nos pusiéramos de meta que en cada municipio que va a tener equipo pudiéramos construir 10 reservorios, fácilmente podemos construir 3,000 reservorios", afirmó el funcionario.
La iniciativa contempla aprovechar tractores, excavadoras y retroexcavadoras para construir estructuras de almacenamiento de agua destinadas a la agricultura, la ganadería y otras necesidades de las comunidades.

Sin embargo, el funcionario advirtió que no basta con construir los reservorios. Antes de comenzar las obras, es necesario verificar las características del terreno para garantizar que el suelo permita retener el agua y que las inversiones sean sostenibles.

Además, la SAG prevé construir alrededor de 150 pozos en los próximos meses, aunque Pacheco reconoció que no tenía a mano la cifra actualizada de las perforaciones realizadas hasta el momento.

El objetivo es ampliar el acceso al riego y reducir la dependencia de las lluvias, especialmente en las zonas donde la escasez de agua amenaza las cosechas y los ingresos de los productores.

Un total de 233 de los 298 municipios de Honduras permanecen bajo algún nivel de alerta por sequía, una situación que afecta aproximadamente al 80 % del territorio nacional y mantiene la preocupación por los efectos de la falta de lluvias en la producción agrícola y el abastecimiento de agua.

Ante este panorama, Honduras concluyó oficialmente el programa de 20 vuelos de estimulación de nubes, conocido como bombardeo de nubes, mediante el uso de yoduro de plata, una técnica empleada para intentar favorecer las precipitaciones y reducir los impactos de la sequía; sin embargo, la mayoría de los municipios continúan bajo alerta, por lo que el desafío de enfrentar la escasez de agua sigue vigente.

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Mapeo de suelos supera el 80% de avance

Otro de los proyectos que podría contribuir a mejorar la producción agrícola es el mapeo de suelos de Honduras, un estudio que permitirá identificar las características de los terrenos y orientar las decisiones sobre qué cultivos desarrollar en cada región.

De acuerdo con Pacheco, más del 80% de la información de campo ya está recopilada; el trabajo pendiente incluye completar algunas muestras, realizar los análisis correspondientes y preparar el informe final para poner los resultados a disposición de productores, investigadores y universidades.

El estudio permitirá conocer mejor las condiciones de los suelos y facilitar la selección de cultivos de acuerdo con la disponibilidad de agua, las características del terreno y las condiciones climáticas.

El productor e investigador de insumos agrícolas, Renato Gallardo, consideró que contar con esta información es indispensable para evitar inversiones inadecuadas y mejorar el rendimiento de las cosechas.

Gallardo sostuvo que Honduras necesita modernizar sus métodos de producción, ampliar el uso de tecnologías de riego y promover alternativas agrícolas adaptadas a las condiciones de cada zona.

También planteó la necesidad de diversificar los cultivos en el Corredor Seco, donde las prolongadas temporadas sin lluvia dificultan la producción tradicional.

A su juicio, la planificación agrícola debe tomar en cuenta las condiciones particulares de cada territorio para que los productores puedan desarrollar actividades rentables y reducir sus pérdidas ante los fenómenos climáticos.


Agromercados buscan reducir los precios de los alimentos

La comercialización es otro de los desafíos que enfrenta el sector agrícola hondureño, aunque los productores asumen los costos y riesgos de cultivar la tierra, una parte importante de las ganancias puede quedar en manos de los intermediarios.

Para reducir esta brecha, la SAG trabaja en el fortalecimiento de los agromercados y las ferias del agricultor, espacios que permiten establecer relaciones comerciales más directas entre quienes producen los alimentos y las familias que los compran.

Pacheco explicó que la estrategia busca mejorar los ingresos de los pequeños y medianos productores, al tiempo que ofrece a los consumidores productos frescos a precios más razonables.

Como ejemplo, señaló que las ferias del agricultor pueden ofrecer diferencias de precios de entre el 30% y el 35%, e incluso superiores en algunos productos, frente a los encontrados en las cadenas de supermercados.

El funcionario reconoció que uno de los principales retos consiste en ampliar estos espacios y garantizar que funcionen de manera constante, para que los consumidores sepan dónde y cuándo pueden comprar directamente a los agricultores.
"La familia necesita que los agromercados tengan previsibilidad", señaló Pacheco.
La propuesta también contempla vincular a las organizaciones de productores con los centros educativos para que puedan convertirse en proveedores directos de alimentos destinados a los estudiantes.

Según el funcionario, esta iniciativa podría abrir oportunidades comerciales para unos 25,000 productores a nivel nacional, entre ellos agricultores de frutas y vegetales, así como productores de huevos y lácteos.

Gobierno busca apoyo internacional para la seguridad alimentaria

Las acciones agrícolas también forman parte de la estrategia denominada Honduras Hambre Cero al 2035, con la que el Gobierno pretende mejorar la disponibilidad de alimentos, fortalecer la producción nacional y atender a las familias que enfrentan mayores dificultades para acceder a una alimentación adecuada.

Pacheco explicó que la propuesta se ha socializado con diferentes instituciones públicas, organismos internacionales, representantes del sector privado, universidades y organizaciones de productores.

En ese contexto, destacaron las reuniones sostenidas en Roma, Italia, por el presidente Nasry Asfura con representantes de organismos internacionales, entre ellos la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

El funcionario indicó que se busca obtener acompañamiento técnico e institucional para desarrollar proyectos y movilizar recursos destinados a mejorar la seguridad alimentaria del país.

Entre las iniciativas mencionadas figura un proyecto para el norte de Comayagua, el norte de Francisco Morazán y el sur de Yoro, cuya presentación oficial estaba prevista para finales de noviembre de 2026.

De acuerdo con Pacheco, la iniciativa contempla una inversión aproximada de 60 millones de dólares durante cinco años, con acciones dirigidas a mejorar la asistencia técnica, el financiamiento, la innovación agrícola, la protección de microcuencas y el acceso al riego.

También mencionó proyectos en los departamentos de Intibucá, Lempira, Ocotepeque y Copán, enfocados en mejorar la productividad y conectar a los agricultores con nuevos mercados.

¿Habrá suficientes alimentos para 2027?


Pese a las pérdidas agrícolas provocadas por la sequía, Pacheco aseguró que el país cuenta con mecanismos para mantener abastecidos los mercados, incluso cuando la producción nacional resulta insuficiente.
"Hay suficiente garantía de abastecimiento de alimentos", manifestó el funcionario.
Explicó que, cuando la producción hondureña no cubre la demanda, el Estado puede autorizar importaciones para evitar que falten productos en los mercados.

No obstante, reconoció que el principal problema para una parte de la población no es necesariamente la disponibilidad de alimentos, sino la dificultad económica para adquirir una canasta básica completa.

La diferencia es importante: puede haber productos disponibles en los establecimientos comerciales, pero sus precios y los ingresos de los hogares pueden impedir que las familias compren suficientes alimentos y mantengan una dieta adecuada.

Por esa razón, el funcionario señaló que las acciones para mejorar la seguridad alimentaria también deben incluir financiamiento para los productores, asistencia técnica, diversificación de cultivos y mejores canales de comercialización.

Mientras avanzan estas propuestas, el desafío para Honduras será convertir los anuncios en proyectos concretos que permitan recuperar la capacidad productiva del campo, reducir la vulnerabilidad ante la sequía y mejorar el acceso de la población a alimentos de calidad a precios razonables.