Honduras registró un flujo masivo de personas durante la Semana Santa. Miles de vacacionistas se desplazaron hacia las costas y destinos culturales de renombre como las Ruinas de Copán, Comayagua, Fortaleza de San Fernando de Omoa, Valle de Ángeles, Islas de la Bahía, mientras que un importante sector de la población aprovechó el feriado para regresar a sus comunidades de origen y reencontrarse con sus familias.

El turismo en Honduras atraviesa uno de sus mejores momentos, según declaraciones del Ministro de Turismo, Andrés Ehrler, el país ha experimentado un crecimiento significativo tanto en el turismo interno como en la llegada de visitantes extranjeros durante la reciente temporada de Semana Santa.
Crecimiento en el turismo nacional
En el ámbito nacional, el movimiento de turistas aumentó en un 53% en comparación con 2025, este dato refleja una clara preferencia de los hondureños por redescubrir su país y confiar nuevamente en sus destinos turísticos.
Las principales ciudades emisoras, Tegucigalpa y San Pedro Sula, movilizaron a millas de viajeros hacia destinos emblemáticos como Tela, La Ceiba, Roatán, Copán, el Lago de Yojoa, Omoa y Utila, así como zonas cercanas al Distrito Central.

Este dinamismo no solo evidencia un renovado interés por el turismo interno, sino también una mayor conectividad y flujo en carreteras, aeropuertos, puertos y fronteras, según registros del Instituto Hondureño de Turismo.
Turismo internacional posiciona a Honduras dentro de los principales destinos
El crecimiento no se limita al ámbito local. El receptor de turismo también mostró cifras alentadoras, con un incremento del 22% hasta el cierre del viernes de la Semana Santa.

“La llegada de turistas desde países clave como El Salvador que lidera con un aumento superior al 34%, seguida por Estados Unidos con más del 24% y Guatemala con más del 17%, en comparación con el año anterior”, expresó el Ministro Ehrler.

Este crecimiento de dos dígitos consolida a Honduras como un destino competitivo en la región, impulsado por campañas de promoción, mayor confianza internacional y la diversidad de atractivos turísticos.
Los visitantes extranjeros se concentraron en destinos como Omoa, Copán, Tela, La Ceiba y las islas de Roatán y Utila, reafirmando el atractivo natural y cultural del país.

La economía positiva y mayor estadía turística.
El impacto económico de este auge turístico también es prometedor, aunque los datos finales se presentarán la próxima semana, ya se anticipan resultados positivos.
Uno de los indicadores más relevantes es el aumento de más del 13% en la pernoctación, alcanzando un 78% de los cerca de 700.000 turistas que viajaron durante la Semana Santa.

Este dato es clave, ya que quienes permanecen más tiempo en los destinos generan un mayor gasto y se benefician directamente a sectores como el hotelero, restaurantero y toda la cadena de servicios turísticos.
Además, la movilización total de personas a nivel nacional alcanzó casi 1,7 millones hasta el viernes, cifra que probablemente aumentará tras el cierre del fin de semana.




