Para combatir la sequía y la escasez de agua, Honduras implementará la siembra de nubes principalmente en el Corredor Seco, el departamento de Yoro, el Alto Aguán y las inmediaciones de Tegucigalpa.
El Corredor Seco será el principal punto de intervención debido a las condiciones de estrés hídrico y los efectos de la sequía sobre la producción agrícola.
La región incluye sectores de Choluteca, Valle, El Paraíso, Francisco Morazán, La Paz, Intibucá, Lempira y Ocotepeque.
También se contempla la intervención en áreas próximas a Tegucigalpa, con el objetivo de contribuir al abastecimiento de agua de sus represas. A estas se suman comunidades del Alto Aguán y una parte del territorio de Yoro.
La superficie prevista podría ampliarse, dependiendo de las condiciones atmosféricas y de la disponibilidad de nubes adecuadas para el procedimiento.
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¿Cómo funcionará la estimulación de lluvias?
El proyecto utilizará la dispersión de partículas de yoduro de plata en nubes que ya contengan suficiente humedad y reúnan las condiciones meteorológicas necesarias.
La técnica no crea nubes desde un cielo despejado. Su propósito es favorecer los procesos de condensación o formación de cristales de hielo dentro de formaciones nubosas existentes para potenciar la precipitación.

El procedimiento contempla varias etapas:
Identificación: Meteorólogos ubican nubes con humedad y características favorables.
Dispersión: Aeronaves u otros sistemas liberan partículas en el interior o cerca de las nubes.
Formación de núcleos: Las partículas facilitan la formación de cristales de hielo o el crecimiento de gotas, según las condiciones de la nube.
Precipitación: Las gotas o cristales aumentan de tamaño y pueden caer en forma de lluvia.
La lluvia dependerá de las condiciones del clima
La siembra de nubes no garantiza precipitaciones, ya que requiere humedad suficiente, nubes apropiadas y condiciones atmosféricas favorables.
La Organización Meteorológica Mundial ha señalado que la modificación artificial del tiempo tiene limitaciones y que no es posible crear grandes sistemas de lluvia ni generar agua de manera independiente.
En Honduras, la estrategia busca aprovechar las nubes disponibles para apoyar a las regiones afectadas por la sequía, especialmente las zonas agrícolas del Corredor Seco y los sectores donde existe presión sobre las fuentes de abastecimiento.
La iniciativa contempla entre 2.2 millones de hectáreas y alrededor de 20 vuelos durante un periodo de dos a tres meses, bajo la coordinación de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG).
La ejecución del programa estará sujeta a la evaluación meteorológica y a la disponibilidad de condiciones adecuadas para realizar los vuelos.





