El titular de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), Guillermo Peña, informó desde Nueva York que la reforma energética abrió una nueva etapa de conversaciones con instituciones financieras, durante la agenda que acompaña al presidente Nasry Asfura en la Asamblea General de las Naciones Unidas.

Gerente de la ENEE Guillermo Peña
Gerente de la ENEE Guillermo Peña · Foto: Cortesía
“Hemos tenido un interés altísimo en los últimos meses. Toda esta discusión de la reforma energética ha sido esperada no solo por la economía nacional, sino también por la banca internacional como una oportunidad de inversión”, afirmó Peña.

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Nueva York abre una vitrina para la inversión energética

La participación hondureña coincide con la Semana del Clima de Nueva York, un espacio que reúne a autoridades, bancos, empresas y organismos multilaterales vinculados con la transición energética y el financiamiento climático.

Peña explicó que la delegación sostuvo encuentros con representantes de Citibank y otras instituciones financieras para detallar el alcance de la reforma, su proceso de aprobación y las oportunidades que ofrecerá el nuevo modelo eléctrico.

Instalaciones de la ENEE
Instalaciones de la ENEE · Foto: Emilio Flores DNH
“Estamos viendo una reacción de emoción, tranquilidad y alegría por la apertura, el orden y la transparencia que se están incorporando al sistema energético hondureño”, declaró el funcionario.

Las conversaciones representan un primer acercamiento y todavía no implican compromisos específicos de financiamiento. Sin embargo, permiten colocar ante la banca internacional proyectos relacionados con generación, transmisión, distribución y fuentes renovables.

Reforma busca traducir inversión en un mejor servicio

El Congreso Nacional aprobó la reforma energética con 78 votos el 31 de agosto de 2026. La normativa mantiene a la ENEE como empresa matriz pública y organiza las áreas de generación, transmisión y distribución mediante tres empresas subsidiarias.

El cambio busca ordenar un sistema que registra pérdidas técnicas y comerciales cercanas al 38 %, una carga que limita la capacidad de inversión y afecta la calidad del suministro eléctrico. Reducir esas pérdidas permitiría destinar más recursos al mantenimiento de redes, transformadores, subestaciones y proyectos de generación.

Empleados ENEE
Empleados ENEE · Foto: Emilio Flores DNH

Peña sostuvo que los indicadores económicos de Honduras están enviando señales favorables a los inversionistas, aunque reconoció que la reorganización inicial requiere decisiones complejas.

“Vemos una oportunidad seria y cambios reales. Los números que están saliendo de la economía de Honduras son positivos, aunque al inicio poner orden sea difícil”, manifestó.
Estación eléctrica
Estación eléctrica · Foto: Emilio Flores DNH

El siguiente paso será convertir el interés expresado en Nueva York en inversiones verificables que fortalezcan la infraestructura eléctrica. Para la ciudadanía, el resultado deberá medirse en un servicio más estable, menos interrupciones y nuevas condiciones para generar empleo y producción.