La Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), a través del Proyecto Integral de Desarrollo Rural y Productividad (ProOccidente), suscribió un contrato con ACDI/VOCA para ejecutar la Etapa II del Componente de Fortalecimiento Productivo, con una inversión de 14.23 millones de dólares destinada a mejorar la productividad agrícola, fortalecer la resiliencia ante el cambio climático.

La apuesta central será llevar al campo tecnologías conocidas como climáticamente inteligentes, con las que más de 4,265 productores podrán reducir su vulnerabilidad ante eventos climáticos extremos.

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Riego, agua y energía solar para el campo

La inversión contempla soluciones para resolver uno de los principales problemas que enfrentan las comunidades rurales: la disponibilidad de agua para la producción.

El ministro de Agricultura y Ganadería, Moisés Abraham Molina, explicó que entre las tecnologías previstas están “sistemas de riego por goteo, reservorios de agua, bombeo solar, casas malla, invernaderos, secadoras de granos y sistemas agroforestales”.

Estas obras y equipos permitirán intervenir más de 2,400 hectáreas, promoviendo una agricultura con mayor eficiencia en el uso del agua y mejores condiciones para mantener la producción frente a períodos prolongados de sequía.

Sistemas de riego
Sistemas de riego · Foto: Cortesía

Asistencia técnica y acceso al financiamiento

El programa también contempla acompañamiento especializado para fortalecer la calidad y comercialización de los productos agrícolas.

Molina señaló que “más de 4,000 productores recibirán asistencia técnica especializada para mejorar la calidad de sus productos, fortalecer sus capacidades empresariales y ampliar el acceso a mercados”.

Además, añadió que “más de 8,000 productores” recibirán acompañamiento para facilitar su acceso al financiamiento formal y fortalecer sus actividades productivas.

Protección de microcuencas

La estrategia incluirá un componente ambiental enfocado en la conservación de las fuentes de agua.

En coordinación con municipalidades, mancomunidades y el Instituto de Conservación Forestal (ICF), se llevarán a cabo acciones de manejo y protección en 10 microcuencas estratégicas, incorporando cerca de 10,000 hectáreas bajo planes de conservación.

La iniciativa forma parte de una cartera de 17.79 millones de dólares, financiada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Fondo Español para el Desarrollo Sostenible.

Los beneficios llegarán a 88 municipios de Copán, Ocotepeque, Lempira, Santa Bárbara, Intibucá y La Paz, apoyando cadenas productivas como café, hortalizas, granos básicos, frutas, cacao, ganadería y agroindustria rural.

Con esta inversión, PRO-Occidente busca fortalecer la producción agrícola, mejorar los ingresos rurales y crear condiciones para que miles de familias puedan enfrentar con mayor capacidad los desafíos del clima y la pobreza.