El Gobierno de Honduras estudia la posibilidad de recurrir a la siembra de nubes para estimular las precipitaciones y hacer frente al déficit de agua que afecta principalmente al Corredor Seco y Tegucigalpa.
La propuesta fue planteada por Moisés Molina, ministro de Agricultura y Ganadería (SAG), quien explicó que las autoridades analizarán experiencias de otros países que han utilizado esta tecnología para determinar si puede aplicarse en Honduras y qué resultados podría generar.
La iniciativa surge en un contexto de escasez de lluvias, que ya está afectando la producción agrícola, el abastecimiento de agua para la población y los niveles de las principales represas que suministran el líquido a la capital.
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Gobierno evalúa sembrar nubes en el Corredor Seco
De acuerdo con Molina, la propuesta contempla intervenir las nubes desde el Corredor Seco hasta Tegucigalpa, con el objetivo de aumentar las precipitaciones.
El funcionario explicó que el Gobierno buscará conocer la experiencia de usuarios de esta tecnología en México, antes de tomar una decisión definitiva.
“Estaremos conversando con los usuarios que ya han tenido varios años de uso de esta tecnología en México”, afirmó Molina.
El proyecto también podría involucrar al sector azucarero, debido a que las autoridades plantean distribuir los costos de la operación entre diferentes actores.
Molina aseguró que el costo de la iniciativa podría ser inferior a los 20 millones de lempiras que actualmente se destinan a la compra de alimento para animales afectados por la sequía.
Bombardeo de nubes incluiría Tegucigalpa

La propuesta contempla una cobertura de aproximadamente 30 millones de hectáreas, que incluiría diferentes zonas del Corredor Seco y sectores de Tegucigalpa.
El objetivo no sería únicamente generar precipitaciones para las áreas agrícolas, sino también favorecer la recuperación de las fuentes de agua que abastecen a la capital.
“Inicialmente abarcaríamos 30 millones de hectáreas, es todo el corredor seco, incluso Tegucigalpa para las represas”, explicó Molina.
El funcionario también manifestó su preocupación por la crisis hídrica que atraviesa Tegucigalpa y advirtió sobre el impacto que podría tener la falta de lluvias en las reservas de agua.
¿Cómo funciona el bombardeo de nubes?
La siembra de nubes consiste en introducir partículas o núcleos de condensación dentro de determinadas formaciones nubosas para favorecer procesos que pueden aumentar la formación de gotas de agua o cristales de hielo y, bajo condiciones adecuadas, estimular la precipitación.
Según explicó Francisco Argeñal, jefe de CENAOS, durante una entrevista con Radio Nacional de Honduras, la técnica es físicamente posible y utiliza materiales que pueden favorecer la formación de gotas dentro de las nubes.
“Lo que hace uno es inyectar núcleos que atraen bastante humedad, como en el caso de partículas de yoduro de plata o incluso sal común, o puede ser hielo seco”, explicó Argeñal.
Sin embargo, el especialista aclaró que una de las principales dificultades consiste en determinar cuánto de la lluvia registrada después de la intervención realmente fue provocado por la siembra de nubes y cuánto habría ocurrido de manera natural.
Experto advierte incertidumbre sobre su efectividad
Argeñal explicó que, aunque la técnica es posible, existen dificultades para medir con precisión sus resultados.
“Es difícil separar qué se debió a un proceso natural o qué se debió a un proceso artificial, como en la siembra de nubes”, señaló.
El experto agregó que el costo también representa un factor importante para determinar si la aplicación de esta tecnología resulta conveniente para Honduras.
“Son procesos caros, donde el costo-beneficio es difícil saber si valió la pena haber sembrado la nube”, indicó.
Por esta razón, Argeñal considera que existe incertidumbre sobre cuánto podría aumentar realmente la cantidad de lluvia mediante este método.
Honduras ya utilizó siembra de nubes en 1995
La idea no sería completamente nueva para Honduras.
Según Argeñal, en 1995 se realizó un proceso de inseminación de nubes sobre las cuencas de los ríos Sulaco y Humuya, con el propósito de contribuir a la recuperación de la represa El Cajón.
Sin embargo, los resultados también enfrentaron dificultades para determinar con exactitud el efecto de la intervención.
“Es difícil discernir que si tuvimos un mayor aprovechamiento de la nube y cómo se puede separar esto de que si se debió a que iba a llover esa cantidad normalmente o fue porque se inyectó yoduro de plata en la nube”, explicó.
Por ello, el jefe de CENAOS consideró que no es sencillo esperar resultados positivos únicamente a partir de esta técnica.
Vaguada podría dejar lluvias en varias zonas
Mientras el Gobierno analiza alternativas para enfrentar la sequía, las condiciones meteorológicas podrían generar algunas precipitaciones durante los próximos días.
Argeñal explicó que una vaguada y una onda tropical de corta amplitud podrían generar lluvias en diferentes regiones del país.
Entre las zonas que podrían recibir precipitaciones se encuentran sectores de Francisco Morazán, El Paraíso, Choluteca y el sur de La Paz.
Sin embargo, las cantidades previstas no serían suficientes para solucionar la crisis hídrica de Tegucigalpa.
En el caso de Lepaterique, por ejemplo, se estiman acumulados de entre 5 y 10 milímetros durante la jornada.
“Posiblemente venga a contribuir un poco la necesidad de agua que tenemos para acá, para la capital, pero no va a resolverlo del todo”, explicó Argeñal.
El especialista añadió que las condiciones secas podrían mantenerse prácticamente hasta el domingo.
Sequía mantiene emergencia en municipios

La falta de lluvias también mantiene en alerta a diferentes municipios del país, principalmente aquellos ubicados en el denominado Corredor Seco.
De acuerdo con Argeñal, COPECO coordina acciones con diferentes instituciones del Estado para atender los efectos de la emergencia en materia de salud, seguridad alimentaria, producción agropecuaria y disponibilidad de agua para consumo humano y animal.
Las autoridades también realizan visitas a los municipios afectados para identificar las necesidades de las familias y productores rurales.
Gobierno prepara ayuda para productores afectados
Además de analizar la siembra de nubes, el Gobierno mantiene medidas de apoyo para los productores afectados por la sequía.
El ministro de la SAG explicó que los 20 millones de lempiras contemplados inicialmente están destinados a la compra de alimento para pequeños productores, especialmente para atender las necesidades de alimentación animal.
También se busca implementar medidas que permitan reducir el impacto de futuras sequías.
Entre las propuestas figura la construcción de sistemas de cosecha de agua, con los que se pretende aumentar la capacidad de almacenamiento y reducir la vulnerabilidad de las comunidades ante períodos prolongados de falta de lluvia.

Bombardeo de nubes aún no tiene resultados garantizados
Aunque el Gobierno considera la posibilidad de utilizar la siembra de nubes como una herramienta para aumentar las precipitaciones, los expertos advierten que su efectividad depende de las condiciones atmosféricas y que resulta complicado medir cuánto de la lluvia adicional puede atribuirse directamente al procedimiento.
La decisión final dependerá de las evaluaciones técnicas, la experiencia de otros países y el análisis del costo-beneficio de implementar el proyecto en Honduras.
Mientras tanto, la crisis hídrica continúa afectando al Corredor Seco, la producción agrícola y las fuentes de abastecimiento de Tegucigalpa, por lo que las autoridades buscan combinar medidas de emergencia con alternativas de largo plazo para enfrentar la escasez de agua.





