Históricamente las relaciones entre Honduras e Israel son magnificas y actualmente la cooperación de este país de oriente medio se profundiza en materia agroindustrial.
Una granja lechera en Israel produce 20,000 litros diarios con 500 vacas y aproximadamente siete empleados, un modelo de eficiencia que el secretario de Estado en el Despacho de Desarrollo Económico, Eddy Ordóñez, presentó como referencia después de conocer la tecnología que utiliza ese país amigo.
“Es una granja que con solo 500 vacas produjo 20,000 litros diarios y fue manejada únicamente con siete empleados”, manifestó el secretario de Estado.
La intención ahora es replicarlo en Honduras para modernizar la producción ganadera y fortalecer la seguridad alimentaria del país.
Ordóñez conoció la experiencia durante una visita a la granja SCR, donde observó un sistema tecnológico que monitorea individualmente la salud, alimentación y capacidad productiva de cada vaca.

La producción equivalió a un promedio de 40 litros por vaca al día, cada trabajador atendió, en términos generales, a más de 71 animales y respaldó la generación aproximada de 2,857 litros diarios. Los resultados reflejaron el impacto que alcanzó la combinación de tecnología, planificación y personal especializado.
El sistema informático registró el comportamiento de cada animal, facilitó la detección de enfermedades e identificó el momento adecuado del ciclo productivo. Esta información permitió tomar decisiones oportunas y evitó pérdidas económicas provocadas por problemas sanitarios o una alimentación inadecuada.

“Llevaron un control total y absoluto de cada vaca. Supieron cuándo una vaca estuvo enferma y cuándo estuvo lista para producir”, explicó Ordóñez.

El funcionario destacó que la eficiencia no depende únicamente del uso de computadoras. La granja garantizó la disponibilidad permanente de alimento mediante silos, estructuras que conservaron forraje para enfrentar periodos secos y variaciones climáticas.

Alta tecnología agropecuaria
El modelo utilizó silos construidos entre muros de concreto y sistemas cilíndricos fabricados con un material especial. También incorporó mecanismos para almacenar agua sin requerir inversiones excesivas, según describió el secretario de Estado.
La experiencia adquirió relevancia para Honduras porque la ganadería nacional enfrentó desafíos relacionados con la sequía, el costo de los insumos, la disponibilidad de agua y la conservación del alimento.










