Honduras entra en una nueva etapa de revisión de sus compromisos financieros con el Fondo Monetario Internacional, en un proceso que puede incidir tanto en la disponibilidad de recursos externos como en las futuras condiciones de cooperación económica.
La misión del organismo está prevista del 20 de octubre al 2 de noviembre. Durante ese período, los técnicos analizarán el desempeño económico del país y verificarán los avances en las medidas acordadas con las autoridades hondureñas.
La evaluación abarcará las finanzas públicas, la política monetaria y cambiaria, las reservas internacionales y las reformas económicas impulsadas por el Gobierno.
El resultado será determinante para establecer si Honduras ha cumplido las condiciones necesarias para avanzar en el programa vigente y acceder a nuevos recursos.
Los $120 millones, sujetos al resultado de la revisión
Uno de los principales objetivos de la evaluación es la posibilidad de habilitar un desembolso cercano a los 120 millones de dólares.
Sin embargo, el dinero no está garantizado de antemano. Su liberación dependerá de los resultados de la revisión, del cumplimiento de los compromisos establecidos y de los procedimientos de aprobación del organismo.
De concretarse, los recursos contribuirían a respaldar la posición externa del país y su capacidad para atender necesidades vinculadas con la balanza de pagos.
En junio de 2026, el directorio ejecutivo del FMI completó la cuarta y quinta revisión del programa hondureño, con lo que se habilitaron desembolsos por aproximadamente 242 millones de dólares. El financiamiento acumulado alcanzó entonces unos 725 millones de dólares, dentro de un programa total cercano a los 847 millones.
La sexta revisión permitirá determinar los avances posteriores y las condiciones para continuar con el financiamiento acordado.

La ENEE y las finanzas públicas bajo la lupa
Además de los indicadores fiscales y monetarios, la situación del sector eléctrico representa uno de los asuntos relevantes para la evaluación.
Los técnicos examinarán los desafíos financieros de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), las pérdidas del sistema y las medidas encaminadas a mejorar su desempeño.
La situación de la estatal eléctrica tiene importancia para las finanzas públicas debido a sus necesidades operativas y al impacto que sus resultados pueden tener sobre las cuentas del Estado.
También se revisará la gestión presupuestaria del Gobierno, incluidos los ingresos, los gastos y la inversión pública, factores que influyen en la estabilidad económica y en el cumplimiento de las metas acordadas.
Honduras apunta a un nuevo acuerdo en 2027
La revisión no solo tendrá consecuencias para el programa actual. Las autoridades hondureñas también prevén avanzar hacia la negociación de un nuevo acuerdo con el FMI una vez concluida esta etapa.
Según la información divulgada por medios nacionales, la expectativa es iniciar conversaciones con miras a avanzar hacia finales del primer trimestre de 2027. No obstante, todavía no se han definido públicamente el monto ni las condiciones de un eventual nuevo programa.
Las negociaciones podrían incluir compromisos adicionales en materia fiscal, energética y de gestión económica, dependiendo de los objetivos que establezcan ambas partes.
Por ahora, la atención se concentra en la evaluación que comenzará el 20 de octubre. Sus resultados permitirán conocer si Honduras cumple los requisitos para acceder a los recursos pendientes y qué condiciones deberá afrontar para mantener el respaldo financiero internacional.




