El gobierno de Honduras buscó parar la hemorragia que durante años representó la estatal eléctrica para las finanzas públicas, pero para esto era necesario cambiar la legislación y modernizar todo el sector eléctrico.
La legislación reorganizó la ENEE bajo una empresa matriz y tres subsidiarias: generación, transmisión y distribución. La matriz conservó los activos estratégicos y el Estado mantuvo el 100 % de las acciones. La subsidiaria de distribución asumió la medición, facturación, cobro y atención del abonado, por lo que la ventanilla de pago no cambió para el consumidor.
Cada subsidiaria obtuvo autonomía administrativa y financiera. La ley permitió que contratara préstamos o emitiera bonos respaldados por sus propios ingresos, pero prohibió que utilizara presas, centrales, redes, subestaciones y otros activos estratégicos como garantía.

La reforma creó además el Operador del Sistema y del Mercado, reguló las licitaciones competitivas para comprar energía y respetó los contratos vigentes hasta su vencimiento. También reconoció el derecho de las familias a instalar paneles solares, conectarse a la red y recibir compensación por los excedentes inyectados.
Nueva ley y operatividad
“Tenemos un nuevo marco legal y el trabajo que viene será complicado y vamos a ocupar el apoyo de todos los sectores”, expresó Héctor Corrales, comisionado presidente de la Comisión Reguladora de Energía Eléctrica.
El gerente de la ENEE, Guillermo Peña Panting, resumió el desafío que siguió a la votación: “Esto tiene que funcionar por el bien de todos los hondureños”.
La factura eléctrica siguió llegando al mismo lugar, pero la ley cambió las reglas detrás del recibo. El Congreso Nacional aprobó el 31 de agosto de 2026 la Ley de Justicia Energética, una reforma que congeló la tarifa durante seis meses, abrió la condonación de deuda para hogares de bajo consumo y exigió mayor claridad sobre cada cargo cobrado.

La normativa recibió 78 votos y reunió el respaldo de diputados de distintas bancadas. Su vigencia quedó condicionada a la publicación en el Diario Oficial La Gaceta. El decreto aprobado contuvo 37 artículos y reformó la Ley General de la Industria Eléctrica y la Ley Constitutiva de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE).

Condonación alcanzó consumos de hasta 250 kilovatios hora

La medida cubrió un solo servicio residencial y excluyó los suministros utilizados en actividades comerciales, industriales o de servicios. Tampoco eliminó el pago de la electricidad consumida después de la entrada en vigor de la ley.





