Las acciones de prevención y control del dengue continúan siendo fundamentales en Honduras, donde las autoridades sanitarias mantienen la vigilancia epidemiológica y hacen un llamado a la población a eliminar los criaderos de zancudos.
Homer Mejía, jefe de la Unidad de Vigilancia de la Salud, informó que los casos se distribuyen en todo el territorio nacional, con mayor incidencia en Olancho, seguido de Tegucigalpa, Choluteca, San Pedro Sula, Colón y Yoro.
Entre las semanas epidemiológicas 1 y 42 de 2026, el país contabiliza 12,281 casos de la enfermedad y cuatro fallecimientos por dengue grave.
La población menor de 15 años es el grupo más afectado por el dengue en Honduras, una situación que refuerza la necesidad de intensificar las medidas de prevención en las viviendas, centros educativos y comunidades.
De las cuatro personas fallecidas este año, una era originaria de Catacamas, dos de Choluteca y una de Tegucigalpa. Tres de las víctimas eran mujeres y una era hombre.
Ante este panorama, las autoridades sanitarias mantienen la vigilancia epidemiológica y reiteran el llamado a la ciudadanía para evitar que la enfermedad continúe propagándose.
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Eliminar criaderos, la principal medida de prevención
La Secretaría de Salud destaca que la eliminación de los criaderos de zancudos es una de las principales acciones para reducir el riesgo de transmisión del dengue.
Entre las recomendaciones se encuentra limpiar periódicamente los recipientes que almacenan agua, evitar la acumulación de líquidos en patios y otros espacios de las viviendas, así como utilizar BTI en los depósitos de almacenamiento de agua, de acuerdo con las indicaciones sanitarias.
El BTI es un larvicida biológico utilizado para combatir las larvas de los mosquitos en el agua. Su aplicación forma parte de las medidas de control para impedir que los zancudos completen su ciclo de desarrollo.
Las autoridades también consideran importante mantener las jornadas de fumigación, como parte de una estrategia integral que combine el control del mosquito con la eliminación de los lugares donde se reproduce.

La prevención comienza en los hogares
La Secretaría de Salud insiste en que la participación de las familias y las comunidades es fundamental para frenar la propagación del dengue.
Por ello, recomienda revisar de manera constante los espacios donde pueda acumularse agua y mantener limpios los recipientes y depósitos utilizados en las viviendas.
Las autoridades recuerdan que la prevención requiere esfuerzos sostenidos de la población y de las instituciones sanitarias, especialmente ante la incidencia de casos registrada durante 2026.
La eliminación de criaderos y el control del mosquito siguen siendo medidas esenciales para reducir el riesgo de contagio y proteger a los grupos más vulnerables, en particular a los menores de 15 años.







