El gobierno del presidente Nasry Asfura llevará a La Mosquitia herramientas que darán a las alcaldías capacidad propia para recuperar pasos dañados, abrir accesos comunitarios y responder con mayor rapidez ante inundaciones y otras emergencias.
La máquina representó tiempo ganado. Un camino rehabilitado acercó a un estudiante a su escuela, facilitó que un productor sacara su cosecha y acortó el trayecto de una familia hacia un centro de salud. También permitió limpiar drenajes, remover tierra, atender zonas anegadas y recuperar rutas que el agua convirtió con frecuencia en barreras de lodo.

La región recibió dos kits de maquinaria destinados a atender los seis municipios del departamento de Gracias a Dios, compromiso que el Congreso Nacional anunció después de escuchar a sus alcaldes.
Esa decisión integró a La Mosquitia en el programa nacional que inició con 126 equipos: 58 retroexcavadoras, 51 motoniveladoras y 17 tractores de oruga, mediante una inversión inicial de $18 millones de dólares.
Desarrollo y caminos para la Mosquitia
“Estamos llevando herramientas reales a los municipios para que puedan reparar sus caminos, generar empleo y mejorar la calidad de vida de su gente”, afirmó el presidente Asfura al explicar el propósito de la estrategia municipal.

El alcance cobró mayor peso en un territorio disperso y vulnerable. La "Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) estimó en más de 109,000 habitantes la población de La Mosquitia y calculó que alrededor de 53,000 fueron niños, niñas y adolescentes.
Para esas familias, una vía recuperada redujo el aislamiento y permitió que alimentos, medicinas, docentes y ayuda humanitaria avanzaran por trayectos que antes dependieron de soluciones temporales.

La llegada de maquinaria pesada a Ahuas y Juan Francisco Bulnes, en Gracias a Dios, dio una respuesta concreta a la población que durante años enfrentó caminos cubiertos de lodo, vehículos atascados y dificultades para trasladarse hacia la escuela, la iglesia, el trabajo y los centros de atención.

La diputada liberal por Gracias a Dios, Érika Urtecho, recordó que el Congreso Nacional respaldó la Ley Especial de Emergencia Vial, Control de Inundaciones y Fortalecimiento de los Gobiernos Municipales, iniciativa que remitió el Poder Ejecutivo para atender los puntos críticos de la infraestructura nacional.
“Ya no más lodo por el camino de la iglesia, a la escuela y al trabajo”, expresó Urtecho al explicar el impacto que representó la maquinaria para las comunidades beneficiadas.
Primera entrega alcanzó a 81 alcaldías
La legisladora señaló que el respaldo del Partido Liberal permitió avanzar con la normativa y convertir la decisión legislativa en herramientas para el trabajo municipal. “Se acabó el atascadero de vehículos y ya no más bajarse de los buses para poder cruzar”, añadió.

El Congreso Nacional aprobó por unanimidad la legislación en febrero de 2026. La norma autorizó durante un año la intervención de aproximadamente 2.700 kilómetros de carreteras, además del bacheo, el dragado, la construcción de puentes y el fortalecimiento de los gobiernos locales, de acuerdo con la cobertura sobre la Ley de Emergencia Vial.

El programa también incluyó seguro, capacitación y mantenimiento durante cuatro años o 4,000 horas de operación. Esa cobertura evitó que las municipalidades absorbieran de inmediato los costos de filtros, aceite y mano de obra, y protegió la continuidad del servicio.
Entre humedales, sabanas y comunidades comunicadas por agua, el acero comenzó a abrir espacio donde antes la lluvia cerró el paso. La maquinaria dejó de ser una promesa estacionada lejos y se convirtió en una herramienta cercana para conectar vidas, producción y servicios públicos.





