MS-13, Pandilla 18 y Cartel del Diablo
En primer lugar, el ministro confirmó que las dos pandillas tradicionales del país, la Mara Salvatrucha (MS-13) y la Pandilla 18, forman parte de las estructuras que el CNDS declaró como asociaciones terroristas.

Asimismo, agregó a esta lista al Cartel del Diablo, una estructura criminal a la que las autoridades vinculan con operaciones ilícitas en diferentes zonas del país.
“Ya fueron declaradas como terroristas y yo creo que esto ya se ha conocido en primera instancia: las dos pandillas tradicionales, la Mara MS-13, la Pandilla 18, y en este momento también se agregó el Cartel del Diablo”, afirmó Velásquez.
De acuerdo con el funcionario, la lista no necesariamente quedará limitada a estos tres grupos, ya que el CNDS podría analizar posteriormente otras organizaciones según el nivel de afectación que generen en la sociedad.
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¿Qué delitos vinculan a estas estructuras?
Por otra parte, Velásquez explicó que las estructuras que podrían entrar dentro de esta categoría están relacionadas principalmente con tráfico de drogas, asesinatos, sicariato y extorsión, delitos que afectan directamente a comunidades y actividades económicas.
“Estas estructuras generalmente están vinculadas más con el tema de tráfico de drogas, asesinatos, sicariato y obviamente extorsión, que tanto daño y tanta afectación ha producido en el pueblo hondureño”, señaló.
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Seguridad busca una persecución penal diferenciada
Mientras tanto, el Gobierno sostiene que la declaratoria debe acompañarse de cambios en las herramientas de persecución penal. Velásquez argumentó que las estructuras criminales han desarrollado mecanismos para evadir las acciones de las autoridades y mantener sus operaciones.
En ese sentido, señaló que algunos privados de libertad continuaban dando órdenes desde las cárceles debido a las dificultades del sistema penitenciario para aislarlos de manera efectiva.
“Muchos de ellos, lamentablemente, aunque habían sido privados de su libertad y estaban purgando condenas, continuaban delinquiendo desde el interior de las cárceles”, afirmó.
Por ello, el funcionario considera que las nuevas medidas penitenciarias y las reformas al proceso penal forman parte de una misma estrategia para impedir que las organizaciones mantengan comunicación con sus integrantes en libertad.
¿Por qué podrían declararse más grupos?
Finalmente, Velásquez indicó que la declaratoria de las tres estructuras no cierra la posibilidad de incorporar a otras organizaciones criminales.
“Alrededor de 25 estructuras criminales”, respondió el ministro al ser consultado sobre cuántos grupos están bajo análisis para una eventual declaratoria.
No obstante, aclaró que esa cifra corresponde a organizaciones que podrían ser evaluadas y no a nuevos grupos que ya tengan la categoría de asociación terrorista.
Además, defendió que Honduras establezca su propia política criminal de acuerdo con las condiciones que enfrenta el país y aseguró que las nuevas medidas deberán aplicarse dentro del marco de los derechos humanos.
“El Estado es responsable y va a tratar de garantizar en todo momento el respeto por los derechos humanos de cada una de las personas que sean sometidas a estos nuevos procedimientos”, sostuvo Velásquez.





