La crisis hídrica en Tegucigalpa podría prolongarse hasta por 17 meses y extenderse hasta parte de 2027, ante la reducción de las lluvias y el descenso en los niveles de los principales embalses que abastecen de agua a la capital hondureña.

Según Julio Quiñónez, director municipal de Gestión de Riesgos de la Alcaldía del Distrito Central, las condiciones actuales requieren que las autoridades mantengan las medidas de emergencia y adopten previsiones ante la posibilidad de que la escasez de agua continúe durante un período prolongado.

“Nosotros venimos anticipándonos a esto”, afirmó Quiñónez

La sequía ha provocado pérdidas en aproximadamente el 80 % de los cultivos de Yuscarán, El Paraíso, afectando a numerosas familias de las comunidades rurales.
La sequía ha provocado pérdidas en aproximadamente el 80 % de los cultivos de Yuscarán, El Paraíso, afectando a numerosas familias de las comunidades rurales.

Tegucigalpa registra déficit de lluvia

Uno de los principales factores detrás de la crisis es la escasez de precipitaciones. Hasta el 22 de agosto, el Distrito Central acumulaba aproximadamente 319 milímetros de lluvia, cuando históricamente para esta fecha deberían registrarse unos 484 milímetros.

Esto representa un déficit de 165 milímetros, equivalente a un 34 % menos de precipitación respecto al promedio histórico. Además, la capital ha registrado períodos de hasta 24 días consecutivos sin lluvias.

“Esos 165 milímetros menos de lluvia definitivamente son los que nos tienen en esta condición compleja”, explicó el funcionario.

Represa La Concepción se acerca a nivel crítico

La situación también genera preocupación por el estado de las principales fuentes de abastecimiento.

La represa La Concepción se encuentra aproximadamente al 29 % de su capacidad y abastece cerca del 60 % de Tegucigalpa. Las autoridades consideran que al llegar al 25 % el escenario será crítico, mientras que por debajo del 20 % aumentaría la presencia de sedimentos y la cantidad de químicos necesarios para potabilizar el agua.

Debido a esta situación, desde el 1 de agosto el calendario de distribución de agua pasó de siete a nueve días, mientras las autoridades analizan si será necesario ampliar nuevamente los períodos de racionamiento.

Lluvias importantes podrían llegar hasta septiembre

Las autoridades municipales no esperan una recuperación inmediata de las reservas.

Según Quiñónez, las precipitaciones que podrían generar un aporte significativo a las fuentes de agua y a las zonas productoras se esperan a partir de mediados de septiembre.

Sin embargo, explicó que no basta con que se registre lluvia en la capital, ya que es necesario que las precipitaciones alcancen las cuencas que alimentan los sistemas de abastecimiento.

“Nos preocupa mucho más que si llueve o no llueve, cuánto va a llover y bajo qué condiciones nos va a llover”, señaló.

Crisis de agua también amenaza la salud


Más de 1,000 familias de Yuscarán reciben asistencia alimentaria debido a las pérdidas agrícolas ocasionadas por la prolongada falta de lluvias.
Más de 1,000 familias de Yuscarán reciben asistencia alimentaria debido a las pérdidas agrícolas ocasionadas por la prolongada falta de lluvias.

La falta de agua podría generar consecuencias adicionales para la población, particularmente en materia de salud.

Las autoridades temen que el almacenamiento de agua en recipientes favorezca la reproducción del mosquito transmisor del dengue, zika y chikungunya. Por ello, la Alcaldía prepara acciones para prevenir y controlar criaderos.

También se busca fortalecer la atención en al menos 14 de los 45 centros integrales de salud de la capital, especialmente en las zonas con mayor población y problemas de abastecimiento.

Preparan asistencia alimentaria para 20 mil personas

La emergencia hídrica también comienza a generar efectos económicos en los hogares más vulnerables.

La Alcaldía prepara una asistencia para aproximadamente 20 mil personas, que incluirá un bono canjeable en supermercados para facilitar el acceso a alimentos y reducir la presión económica sobre las familias.

Además, las autoridades advierten que una prolongación de la sequía podría afectar las zonas productoras y generar presión sobre la canasta básica.

Alcaldía rehabilitará 41 pozos

Como parte de la estrategia para aumentar el suministro, la municipalidad trabaja en la rehabilitación de 41 pozos que fueron perforados anteriormente, pero permanecían inhabilitados.

También fueron identificados 33 sitios donde podrían perforarse nuevos pozos. Antes de incorporarlos al sistema se realizan estudios para determinar el volumen disponible y la calidad del agua.

Crisis podría llegar hasta 2027

Quiñónez insistió en que la situación no debe considerarse únicamente como una emergencia temporal y advirtió que sus efectos podrían extenderse hasta el próximo año.

“Esta es una situación que vamos a atender durante 17 meses”, afirmó.

La principal preocupación es que Tegucigalpa pueda llegar a 2027 con bajos niveles en sus embalses y con afectaciones en las zonas agrícolas. Una menor producción de alimentos podría incrementar la presión sobre la canasta básica y provocar aumentos de precios.

Como solución de largo plazo, las autoridades contemplan proyectos como el embalse San José, cuya entrada en funcionamiento está prevista para el primer trimestre de 2028, además de otras alternativas como Jímiguare, Quiebramontes y Río de Hombre.

“De nada me sirve el embalse si la cuenca no produce”, enfatizó Quiñónez al destacar la necesidad de proteger las zonas de recarga hídrica.

La Alcaldía también desarrolla acciones de protección ambiental y ordenamiento territorial, mientras hace un llamado a la población a utilizar el agua de manera responsable ante el agravamiento de los racionamientos.