Diferentes autoridades del Ejecutivo y el Legislativo coincidieron este martes en que el país necesita infraestructura especializada para responder al endurecimiento de las acciones contra estructuras criminales.
El secretario de Seguridad, Gerzón Velásquez, explicó que la estrategia de seguridad no termina con una captura. La investigación corresponde a la Policía Nacional, la persecución penal al Ministerio Público, el juzgamiento a los tribunales y, finalmente, el sistema penitenciario debe garantizar que las sentencias se cumplan sin permitir nuevas actividades delictivas desde prisión.
“Un nuevo modelo de seguridad va a permitir no solo poder perseguir y arrestar a los responsables de tanta violencia y criminalidad, sino también crear las condiciones para que esos criminales paguen por sus delitos”, manifestó.
Velásquez dijo también: “Entre todos los actores vamos a definir cuál es la mejor ruta para poder construir un modelo penitenciario que responda a las realidades y a las demandas de nuestro país". Añadió el secretario de seguridad
"“Entre todos los actores vamos a definir cuál es la mejor ruta para poder construir un modelo penitenciario que responda a las realidades y a las demandas de nuestro país”, señaló.

"Vamos a trabajar de la mano con el Consejo de Seguridad y necesitamos el respaldo de todas las bancadas del poder legislativo, hemos asumido el compromiso de encontrar recursos para este ordenamiento " Añadió el máximo funcionario de Finanzas
Terrenos identificados y máxima seguridad para proteger a la población
"“Actualmente se tienen ya identificados terrenos, lugares que pueden ser considerados para un proyecto de construcción de cárcel. Las facultades que se han dado por parte del Poder Legislativo es precisamente eso, buscar los lugares y buscar los recursos”, expresó.

“Cuando hablamos de un régimen de máxima seguridad no solo es para que ellos estén confinados; también es para protección de los agentes penitenciarios, de los funcionarios y, al final del camino, para proteger al pueblo hondureño”, afirmó Amador.
Una cárcel para cerrar el ciclo de la justicia
El Presidente del Legislativo Tomas Zambrano manifestó: “Este centro penal, a lo que aspiramos es que se pueda construir o inicie a finales de este año y esté terminado. Un promedio mínimo en su primera etapa es unos ocho a diez meses cuando se inicie la construcción”.
“Estamos obligados a contar con nuevos espacios; con esta lucha contra el crimen organizado, contra las maras y pandillas, no van a dar abasto los centros penales de Honduras”, afirmó Zambrano.

El INP también reportó recientemente un avance cercano al 80 % en la actualización de los registros de la población penitenciaria, proceso que incluye la identificación y clasificación de privados de libertad vinculados a estructuras criminales.
La nueva cárcel pretende convertirse así en el último eslabón de una cadena de justicia que no concluya únicamente con la captura, sino con un régimen de reclusión capaz de reducir la capacidad de operación criminal y elevar la protección de la sociedad hondureña.





