La Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC) intensificó las medidas para hacer frente a la escasez de agua que afecta a la capital, con la perforación de nuevos pozos y la puesta en marcha de proyectos orientados a fortalecer el sistema de abastecimiento hídrico de Tegucigalpa.
La medida busca responder a la creciente demanda de agua potable en una ciudad donde las pérdidas en la red de distribución, el crecimiento poblacional y la reducción de las lluvias han limitado el suministro para miles de familias.
Según el alcalde del Distrito Central, Juan Diego Zelaya, se ha iniciado con la perforación de pozos en puntos estratégicos de la ciudad.
En ese sentido, indicó que se van a hacer los pozos que se tengan que hacer. «La otra semana empezamos con cuatro».
Mientras continúan los operativos de distribución mediante camiones cisterna, las autoridades municipales aseguran que la ampliación de las fuentes de abastecimiento forma parte de una estrategia para mejorar el acceso al agua tanto en el corto como en el largo plazo.

«Esta es una medida clave y urgente para extraer nuevas fuentes, aumentar el suministro y dar un sustento real a miles de familias que se ven afectadas por la crisis del agua», indicó Zelaya en su cuenta de X.
Por su parte, el gerente de la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS), Gustavo Boquín, explicó que el problema no radica únicamente en la producción de agua, sino en el deterioro de la infraestructura que la transporta hacia los hogares.
Según detalló, entre el 40 % y el 45 % del agua potable se pierde por fugas en tuberías antiguas y dañadas, lo que reduce considerablemente el volumen que finalmente llega a la población.
Actualmente, la capital necesita alrededor de 250 mil metros cúbicos de agua al día para cubrir la demanda, sin embargo, el sistema apenas produce un máximo de 181 mil metros cúbicos diarios y, debido a las pérdidas en la red, solamente unos 90 mil metros cúbicos llegan a los usuarios, durante el período más intenso del verano esa cifra descendió hasta aproximadamente 60 mil metros cúbicos diarios.
Más fuentes de abastecimiento
La AMDC mantiene la perforación de pozos en distintos sectores de la capital con el objetivo de incorporar nuevas fuentes de agua al sistema y reducir la dependencia de las represas durante la época seca.
A estas acciones se suma un operativo permanente con más de 90 camiones cisterna que abastecen a las colonias donde el servicio por tubería resulta insuficiente, además de la compra de agua proveniente de pozos privados para atender la demanda en las zonas más afectadas.
Las autoridades municipales consideran que estas medidas permiten aliviar parcialmente la presión sobre el sistema mientras avanzan las obras de mayor alcance.
Represas siguen bajo presión
El panorama continúa siendo complejo debido a la disminución de las lluvias registradas durante este año, situación que mantiene en descenso las reservas de las principales fuentes de abastecimiento de la ciudad.
De acuerdo con el director del Sistema Municipal de Gestión de Riesgos (SIMGER), Julio Quiñónez, si las precipitaciones no aumentan durante las próximas semanas, las represas Los Laureles y La Concepción podrían alcanzar niveles críticos entre agosto y septiembre.

Actualmente, Los Laureles almacena alrededor de cuatro millones de metros cúbicos de agua, equivalente al 40 % de su capacidad, mientras que La Concepción registra cerca de 13 millones de metros cúbicos, aproximadamente el 36 % de su volumen total.
Además de la perforación de pozos, la municipalidad impulsa un plan de modernización de la infraestructura hídrica con el propósito de reducir las pérdidas de agua y mejorar la distribución hacia los hogares.
Entre los proyectos figura la construcción de la represa San José, prevista para entrar en funcionamiento durante el primer trimestre de 2028, así como un programa de rehabilitación de toda la red de distribución.
Boquín informó que ya se gestionan inversiones por 70 millones de dólares para renovar cerca de la mitad del sistema de tuberías y otros 85 millones de dólares provenientes de cooperación japonesa para intervenir el resto de la red.




