La aprobación de la Ley de Justicia Energética marca un nuevo escenario para el sector eléctrico de Honduras, el desafío ahora será convertir las reformas aprobadas en acciones concretas que permitan mejorar el funcionamiento del sistema y enfrentar los problemas que arrastra la ENEE.

Viviana Casco, representante de CAF en Honduras, destacó la aprobación de la normativa y aseguró que el organismo mantendrá su acompañamiento al país mediante cooperación técnica no reembolsable.

La reforma fue aprobada el lunes por el Congreso Nacional con 78 votos a favor, la decisión busca abrir paso a cambios en la estructura y funcionamiento de la ENEE, en medio de los retos financieros y operativos que enfrenta la estatal eléctrica.
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Foto: Cortesía

El reto ahora es aplicar las reformas

Más allá de la aprobación legislativa, el desafío inmediato será poner en marcha los cambios contemplados en la nueva legislación. Para Casco, este proceso requerirá tiempo, planificación y una hoja de ruta clara para mejorar el funcionamiento del sistema energético.

La representante de CAF señaló que los ajustes en la estructura de gobernanza eran necesarios para enfrentar los retos que arrastra el sector eléctrico y consideró que el proyecto aprobado recoge, en términos generales, la propuesta que fue impulsada por el Gobierno.
“Realmente felicitamos al Gobierno por las gestiones realizadas, tanto por el Poder Ejecutivo como por el Poder Legislativo, y a todos los diputados que votaron a favor de la reforma”, expresó Casco.
La aprobación de la normativa representa así el inicio de una etapa que deberá traducirse en medidas concretas para fortalecer la empresa estatal y mejorar el sistema eléctrico nacional.

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CAF mantendrá apoyo a Honduras

Uno de los puntos destacados tras la aprobación de la ley es el acompañamiento que tendrá Honduras de parte de organismos internacionales.

CAF confirmó que continuará brindando cooperación técnica no reembolsable para respaldar la implementación de las reformas, este apoyo estará orientado a proporcionar asistencia especializada durante el proceso de transformación del sector.

Casco explicó que Honduras no es el único país de la región que enfrenta la necesidad de reorganizar y modernizar su sistema energético, por ello, los organismos internacionales trabajan en diferentes países para acompañar procesos similares.

La funcionaria insistió en que contar con una hoja de ruta será fundamental para ordenar las acciones que deberán ejecutarse a partir de ahora.
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Una reforma que entra en su etapa decisiva


Con la aprobación de la Ley de Justicia Energética, el debate deja de centrarse únicamente en la necesidad de modificar la estructura de la ENEE y pasa a una fase más compleja: ejecutar los cambios.

El proceso implicará definir prioridades, establecer mecanismos de implementación y avanzar en las modificaciones necesarias para alcanzar una empresa energética con mejores condiciones de funcionamiento.

Para CAF, la aprobación legislativa constituye un paso significativo, pero no representa el final del camino, la verdadera prueba estará en los resultados que produzca la reforma y en la capacidad de las instituciones para convertir las nuevas disposiciones en acciones concretas.

El organismo regional reiteró así su disposición de acompañar a Honduras durante esta etapa, mientras el país comienza a enfrentar uno de los principales desafíos derivados de la reforma energética: lograr que los cambios aprobados se traduzcan en mejoras reales para el sistema eléctrico.