Por instrucciones del presidente Nasry Asfura Zablah realizó este 10 de julio el proceso de venta del avión presidencial Embraer Legacy 600 (FAH-001) mediante una subasta pública internacional, una decisión respaldada por el Decreto Legislativo No. 3-2026, aprobado por unanimidad por el Congreso Nacional y publicado en el Diario Oficial La Gaceta.
La normativa autorizó al Poder Ejecutivo a enajenar la aeronave mediante un mecanismo transparente y sustentado en la legislación vigente.
El Poder Legislativo aprobó el decreto el 26 de enero de 2026, a iniciativa del diputado Eder Mejía, luego de una solicitud presentada por el propio Presidente Asfura en su discurso de ascensión al poder.
El decreto estableció que, antes de la venta, debía realizarse un avalúo independiente para fijar un precio mínimo y garantizar la protección del patrimonio estatal.
Además, argumentó que la aeronave generó elevados costos de mantenimiento, preparación de pilotos y operación, sin ofrecer beneficios proporcionales para la administración pública.
La empresa mexicana TB Ingeniería, dedicada al servicio de taxis aéreos ganó la subasta pública internacional del avión presidencial de Honduras tras presentar la única oferta válida por 137 millones 776 mil 390 lempiras, superando en un millón de lempiras el precio base establecido en las bases del proceso.
La adjudicación se realizó durante la audiencia celebrada en la Base Aérea Hernán Acosta Mejía, donde el Comité de Subasta dio lectura a la propuesta económica presentada por la compañía, que se convirtió en la única ofertante al cierre del proceso.

El proceso de comercialización quedó bajo la coordinación de la Secretaría de Defensa Nacional (Sedena) y la Dirección Nacional de Bienes del Estado, que convocaron a una subasta pública internacional.
Las bases estuvieron disponibles mediante el pago de L500 a través del formulario TGR-1, mientras que los interesados nacionales y extranjeros pudieron inspeccionar la aeronave en la Base Aérea Hernán Acosta Mejía antes de presentar sus ofertas.
Previo al lanzamiento de la subasta, el presidente Asfura informó que el Gobierno completó las evaluaciones técnicas del avión y únicamente esperó la factura original de compra para cumplir con todos los requisitos legales y administrativos antes de iniciar el proceso de venta.

La Secretaría de Defensa Nacional detalló que siete empresas, entre nacionales y extranjeras, retiraron las bases de la subasta y programaron inspecciones técnicas de la aeronave antes de presentar sus propuestas económicas.
Las autoridades no divulgaron la identidad ni los países de origen de los oferentes para preservar la transparencia y la igualdad de condiciones durante el proceso.

El Embraer Legacy 600 fue adquirido durante una administración anterior por un valor superior a $14 millones, mientras que la venta se desarrolló bajo un esquema competitivo para obtener la mejor oferta disponible en el mercado internacional, tomando como referencia el avalúo efectuado por especialistas independientes.
«Este proceso se desarrolló con absoluta transparencia, conforme al cronograma establecido y bajo el estricto cumplimiento de la normativa vigente, garantizando igualdad de condiciones para todos los participantes», informó el Sedena, Enrique Rodríguez.

«La conformación del Comité de Subasta y la participación del Tribunal Superior de Cuentas y la Procuraduría General de la República como veedores fortalecieron la transparencia y la legalidad de este proceso de venta del avión presidencial», señaló la Secretaría de Estado en el Despacho de Defensa Nacional.

La decisión de vender aeronaves presidenciales no fue exclusiva de Honduras.
Por su parte, México comercializó el avión presidencial Boeing 787 Dreamliner tras un proceso internacional de búsqueda de compradores, mientras que Argentina también impulsó la venta de aeronaves oficiales como parte de políticas de reducción del gasto público.
En ambos casos, los gobiernos argumentaron la necesidad de disminuir costos de operación y mantenimiento.

Con este proceso, Honduras buscó reducir el gasto asociado a un activo de alto costo, fortalecer la administración eficiente de los bienes públicos y destinar los recursos obtenidos conforme a las disposiciones legales vigentes, en un procedimiento respaldado por el Congreso Nacional y desarrollado bajo una subasta pública internacional.
Jonathan González, director de la empresa que ganó la subasta explicó que, decidió incrementar su oferta para ajustarse a las reglas de la subasta. «Porque las bases marcaban que tendrías que ir ofertando de 500 mil lempiras en 500 mil, entonces decidimos iniciar con un millón más», señaló.
Precio Justo, Honduras ganó
Las razones de la depreciación de una aeronave según expertos de la industria son:
- Antigüedad de la aeronave, al igual que un vehículo, un avión pierde valor con el paso de los años, aunque tenga un mantenimiento riguroso, el mercado reduce su precio conforme aumenta su edad.
- Horas de vuelo y ciclos de operación: El valor depende de la cantidad de horas que han trabajado los motores y del número de despegues y aterrizajes (ciclos). Cuanto mayor sea el uso, menor será su valor comercial.

Los aviones requieren inspecciones mayores y reemplazo de componentes en intervalos específicos, si una revisión importante está próxima, el comprador descontará ese costo del precio de compra.
Obsolescencia tecnológica la aparición de modelos más modernos, con menor consumo de combustible, mayor autonomía y sistemas de aviónica más avanzados, reduce el valor de aeronaves de generaciones anteriores.
Oferta y demanda del mercado, el precio también depende del mercado internacional de aviones usados, si existe una amplia oferta de aeronaves similares, el valor disminuye.
Configuración ejecutiva o presidencial, un avión acondicionado para uso presidencial suele requerir modificaciones para adaptarlo a un operador privado o corporativo, esos costos reducen el precio que los compradores están dispuestos a pagar.

En la industria aeronáutica es normal que un avión ejecutivo pierda entre 2 % y 6 % de su valor por año, aunque la depreciación puede ser mayor dependiendo de la edad, las horas de vuelo, el estado de conservación y las condiciones del mercado internacional. Por esa razón, una aeronave adquirida hace varios años difícilmente conserva el mismo valor pagado al momento de su compra, incluso si ha recibido mantenimiento conforme a los estándares del fabricante.
Costos de operación: los compradores consideran el consumo de combustible, seguros, repuestos, entrenamiento de pilotos y mantenimiento, si operar el avión resulta costoso, su valor de mercado disminuye.
La normativa aprobada por el parlamento hondureño establece que los recursos obtenidos deberán incorporarse al Presupuesto General de la República y destinarse al fortalecimiento del sistema de salud y a proyectos de educación superior en zonas donde no existe cobertura de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH).
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