La Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), que enfrenta problemas financieros y elevadas pérdidas, será uno de los principales focos de atención tras la aprobación de la Ley de Justicia Energética, ante el compromiso expresado por el presidente Nasry Asfura de fortalecer la estatal. En ese contexto, el mandatario agradeció a los diputados que respaldaron la reforma al subsector eléctrico.
Tras la aprobación de la Ley de Justicia Energética el presidente Nasry Asfura agradeció a los diputados que respaldaron la reforma al subsector eléctrico y aseguró que su gobierno asumirá el reto de fortalecer la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), una estatal que enfrenta problemas financieros y elevadas pérdidas.
Asimismo, Asfura destacó que la aprobación legislativa representa una muestra de confianza hacia las acciones encaminadas a recuperar la empresa pública y aseguró que el objetivo será demostrar resultados en beneficio de los hondureños.
“Muchísimas gracias por esa confianza, nos queda un trabajo fuerte por hacer”, expresó el mandatario.
Asfura llama a defender la empresa pública
Finalmente, el presidente sostuvo que la aprobación de la ley aumenta el compromiso de su administración para trabajar en la recuperación de la ENEE y defenderla como una empresa perteneciente a todos los hondureños.
En su mensaje, también hizo un llamado a la unidad nacional y vinculó la recuperación del sector energético con la necesidad de construir mejores condiciones para las futuras generaciones.
“Hoy estamos más comprometidos que nunca a trabajar, a salir adelante, a defender la empresa que es de cada hondureño, la Empresa Nacional de Energía Eléctrica”, afirmó Asfura.
Asimismo, al referirse a los diputados que respaldaron la iniciativa, el mandatario señaló que demostrarán con trabajo que la confianza depositada en ellos fue acertada.
“Les vamos a demostrar a los que tuvieron esa confianza, a esos 78 diputados, empezando por el presidente del Congreso Nacional y toda la Junta Directiva, que hoy estamos más comprometidos que nunca a trabajar”, manifestó.
Al entregar nuevas banderas nacionales, Asfura aprovechó para llamar a la unidad más allá de las diferencias políticas y territoriales.
“Podemos pensar diferente, podemos venir de distintos lugares y tener distintas ideas, pero hay algo que nos une: Honduras, nuestra patria, el amor hacia ella”, expresó el presidente.
Una reforma que mantiene la ENEE en manos del Estado
Por otra parte, uno de los aspectos centrales de la nueva legislación establece que las empresas que surjan de la reorganización de la ENEE continuarán bajo propiedad exclusiva del Estado de Honduras, que conservará el 100 % de las acciones.

De esta manera, la reorganización planteada por la ley no contempla transferir a particulares la propiedad de los activos estatales, uno de los puntos que generó mayor debate durante la discusión en el Congreso Nacional(CN).
Además, la reforma busca enfrentar el deterioro financiero de la ENEE mediante cambios en la estructura del subsector eléctrico, medidas para mejorar su eficiencia y mecanismos orientados a fortalecer la prestación del servicio.
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El sistema eléctrico hondureño arrastra, además, pérdidas técnicas y no técnicas que rondan el 38 %, un problema que reduce los ingresos de la estatal y aumenta la presión sobre sus finanzas.
Subsidios y regularización de conexiones
En cuanto a los usuarios, la nueva normativa mantiene subsidios focalizados para proteger a los hogares con menores ingresos y establece un período de tres meses para que las personas que mantienen conexiones irregulares puedan legalizar su situación.
Una vez vencido ese plazo, quienes continúen utilizando conexiones clandestinas o incurran en fraude eléctrico podrían enfrentar acciones legales ante el Ministerio Público(MP).

Con esta disposición, la reforma busca reducir las pérdidas asociadas al consumo no registrado y, al mismo tiempo, permitir que los usuarios en situación irregular puedan incorporarse formalmente al sistema.
¿Qué cambia para los hondureños?
Más allá del debate político que acompañó la aprobación, la aplicación de la reforma tendrá efectos principalmente en tres áreas de interés para la población: la situación financiera de la ENEE, el costo y continuidad del servicio eléctrico y el control de las pérdidas por conexiones irregulares.
El desafío estará en convertir las disposiciones aprobadas en mejoras concretas para los usuarios, especialmente en un sistema que durante años ha enfrentado problemas de pérdidas, deuda y dificultades para garantizar un servicio eficiente.






