La escasez de agua que afecta a Tegucigalpa y Comayagüela podría agravarse en las próximas semanas debido a la persistencia de condiciones climáticas asociadas al fenómeno de El Niño, advirtió el alcalde del Distrito Central, Juan Diego Zelaya.

El edil señaló que, aunque la Alcaldía ha reforzado las medidas para mitigar los efectos del desabastecimiento, las proyecciones meteorológicas no son alentadoras, por lo que el suministro de agua continuará enfrentando importantes desafíos mientras no se registren lluvias suficientes.

Zelaya también alertó que la crisis ya trasciende el ámbito urbano y comienza a impactar otras zonas del país, la falta de precipitaciones no solo limita el acceso al agua para miles de hogares, sino que también afecta la producción agrícola y pone mayor presión sobre las comunidades que dependen de fuentes hídricas cada vez más reducidas.

“Los pronósticos siguen siendo terribles para la ciudad capital”, expresó el alcalde.

Recordó que la municipalidad declaró estado de emergencia desde el pasado mayo como una medida preventiva para acelerar la ejecución de proyectos y atender con mayor rapidez las necesidades de la población, mientras continúan a la espera de las disposiciones que pueda emitir la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco).

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Foto: Marlin Chacón/DNH

Obras buscan aliviar el desabastecimiento

Frente a la reducción de los niveles de agua en los embalses, la Alcaldía aseguró que ha reforzado diversas acciones para disminuir el impacto en los barrios y colonias más afectados.

Entre las medidas destacan la distribución de agua mediante cisternas, la perforación de nuevos pozos, la reparación de fugas en la red de distribución y el avance en la construcción de la represa San José, considerada una de las principales apuestas para fortalecer el abastecimiento en el mediano plazo.

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Asimismo, Zelaya explicó que también se trabaja en la recuperación de pérdidas dentro del sistema de distribución de agua, un proyecto que cuenta con financiamiento de organismos internacionales, entre ellos el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), con el objetivo de mejorar la eficiencia del servicio.

El alcalde advirtió que la crisis no se limita al consumo doméstico, sino que ya comienza a reflejarse en la producción agrícola y ganadera.

Según explicó, existen reportes de severas pérdidas en comunidades rurales, donde la prolongada sequía ha provocado daños en cultivos e incluso la muerte de animales por la falta de agua y alimento.

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Foto: Marlin Chacón/DNH
“La situación es crítica y no solo afecta al Distrito Central, sino a varios municipios del país e incluso a otras naciones de Centroamérica”, señaló.

Este escenario incrementa la preocupación de las autoridades, ya que una disminución en la producción de alimentos podría traducirse en mayores dificultades para miles de familias que dependen de la actividad agrícola.

Asistencia para las comunidades más vulnerables

Ante este panorama, la municipalidad informó que mantiene coordinación con organismos internacionales, entre ellos el Programa Mundial de Alimentos (PMA), para desarrollar programas de asistencia dirigidos a comunidades con mayores dificultades de acceso al agua.

Estas acciones buscan reducir el impacto social de la sequía, especialmente entre las familias que enfrentan mayores condiciones de vulnerabilidad y cuyos medios de vida dependen directamente del comportamiento del clima.

Finalmente, Zelaya hizo un llamado a la población a utilizar el agua de manera responsable y a colaborar con las medidas de ahorro mientras se esperan lluvias que permitan recuperar gradualmente los embalses que abastecen a la capital. 

El edil insistió en que la crisis climática requiere una respuesta conjunta entre autoridades y ciudadanía, ya que los efectos de la sequía continúan extendiéndose y podrían agravarse en los próximos meses si las condiciones meteorológicas no mejoran.