Unos 250 agricultores de Santa Elena, La Paz, recibieron insumos para iniciar la siembra de postrera, una etapa clave para el campo que llega marcada por la preocupación ante la escasez de lluvias.
Los productores, principalmente dedicados al cultivo de granos básicos, contarán con este respaldo para tratar de mantener sus cosechas y garantizar el sustento de sus familias, en un escenario donde la sequía ha complicado las labores agrícolas.
La entrega se enmarca en una estrategia que busca apoyar a unos 100 mil productores a nivel nacional durante la temporada de postrera, con el objetivo de disminuir las pérdidas y ayudar al sector agrícola a enfrentar los efectos de la falta de agua.

Productores buscan mantener sus cultivos
En Santa Elena, una zona ubicada en los exbolsones fronterizos, la llegada de los insumos adquiere especial importancia para los agricultores que se preparan para una nueva temporada de siembra bajo condiciones climáticas poco favorables.
Para quienes trabajan la tierra, contar con semilla y fertilizante puede marcar la diferencia entre lograr una cosecha que permita sostener a la familia o enfrentar nuevas pérdidas.
Segundo Aparicio, productor de granos básicos de la aldea de Nahuaterique, valoró que la asistencia llegara hasta su comunidad y destacó la importancia de contar con insumos para continuar trabajando.

“Agradecemos que estén llegando hasta nuestra comunidad y tomando en cuenta a los productores de esta zona, con esta semilla y fertilizante tenemos más confianza para seguir trabajando y llevando alimentos a nuestras familias”, expresó.
Plan contempla beneficiar a 100 mil productores
El viceministro de Agricultura, Ricardo Peña, explicó que la entrega en Santa Elena forma parte de las acciones establecidas para enfrentar la emergencia por sequía y que el programa se extenderá a distintas regiones del país.
La meta planteada es alcanzar a 100 mil productores durante la temporada de postrera, incluyendo agricultores de granos básicos y otros sectores vinculados con las actividades agropecuarias.
El objetivo es que la falta de lluvias no termine paralizando la producción en las comunidades rurales y que las familias tengan mayores posibilidades de mantener sus cultivos pese a las condiciones adversas.

También habrá apoyo para el sector ganadero
La emergencia climática no solamente afecta a quienes dependen de los cultivos, en las zonas donde la sequía ha sido más fuerte, la disponibilidad de alimento para el ganado también se ha convertido en una preocupación para los productores.
Como parte de la respuesta, se contempla la entrega de alimento para animales con el propósito de disminuir las pérdidas y respaldar a las familias dedicadas a la ganadería.
La estrategia también alcanza a productores de café y otros rubros que forman parte de la actividad agrícola nacional.

Una inversión de 1,500 millones de lempiras
Las acciones de atención al sector productivo contemplan una inversión de 1,500 millones de lempiras durante 2026, recursos destinados a respaldar a los productores y enfrentar las consecuencias de la emergencia climática.
La entrega del incentivo agrícola se desarrolla en diferentes puntos del territorio hondureño a través de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG).

Más allá de las cifras, para los productores de comunidades como Nahuaterique el desafío sigue siendo concreto, lograr que la tierra vuelva a producir en un escenario marcado por la incertidumbre climática, con la siembra de postrera en marcha, el apoyo recibido busca darles herramientas para continuar cultivando y proteger el sustento de cientos de familias que dependen del campo.


