El Instituto Nacional Cardiopulmonar “El Tórax”, uno de los principales centros especializados de Honduras, enfrenta una compleja situación administrativa y operativa tras detectarse múltiples deficiencias acumuladas durante los últimos años, según revelaron autoridades hospitalarias durante el programa Foro Agenda Nacional de Televisión Nacional de Honduras (TNH).
El director ejecutivo del centro asistencial, el doctor Gustavo Mejía Riedel, aseguró que en los últimos cuatro años se dejaron de ejecutar 125 millones de lempiras destinados al fortalecimiento del hospital, situación que ha impactado directamente la atención médica y el funcionamiento de áreas críticas.
“Nos hemos dado cuenta que en los últimos cuatro años se dejaron de ejecutar en beneficio de este hospital, en beneficio del pueblo hondureño, 125 millones de lempiras”, expresó Mejía Riedel durante la entrevista.
Mora quirúrgica y equipo sin mantenimiento
Entre los principales hallazgos detectados por la nueva administración destaca la falta de mantenimiento de un angiógrafo, equipo fundamental para realizar procedimientos cardiovasculares mínimamente invasivos.
De acuerdo con las autoridades, el aparato permaneció cuatro años sin recibir mantenimiento, provocando fallas técnicas que ahora mantienen en espera a aproximadamente 130 pacientes que requieren cirugía cardiovascular.
“El angiógrafo ha estado funcionando algunas funciones sí y algunas funciones no. Cuando entramos a esta administración lo encontramos malo”, afirmó el director del hospital.
Mejía comparó el abandono del equipo con dejar un vehículo durante años sin cambio de aceite, señalando que la situación representa uno de los problemas más urgentes que deben resolverse para disminuir la mora quirúrgica.
Laboratorios cerrados y deficiencias operativas
Las autoridades también informaron que el laboratorio de patología permaneció cerrado durante un año debido a la falta de compra de reactivos e insumos necesarios para operar.
Esta situación ha obligado a numerosos pacientes a realizarse exámenes en laboratorios privados, incrementando los gastos para las familias hondureñas.
Además, se reportaron problemas en sistemas de aire acondicionado y equipos biomédicos esenciales para mantener condiciones adecuadas dentro de las salas hospitalarias.
“Vemos a nuestros médicos, enfermeras y personal clínico trabajando con las uñas, buscando ellos mismos cómo sacar adelante sus salas”, lamentó Mejía Riedel.

Acciones para recuperar los servicios
Pese al panorama encontrado, la administración aseguró que ya se ejecutan medidas para mejorar la atención y recuperar áreas críticas del hospital.
Entre las acciones anunciadas se encuentra la reparación del angiógrafo mediante la importación de repuestos desde Estados Unidos y Brasil, así como la próxima reapertura del laboratorio de patología.
También se confirmó la compra de nuevos insumos médicos y un mayor abastecimiento de medicamentos para los pacientes.
Por su parte, la jefa de Recursos Humanos, Nia Carbajal, reveló que el 80 % del presupuesto del hospital se destina al pago de salarios, limitando la inversión en mantenimiento y equipo médico.
“El compromiso principal que tenemos es con los pacientes”, enfatizó Carbajal al referirse a la necesidad de reorganizar los recursos del centro asistencial.
Las autoridades sostienen que las intervenciones iniciaron desde las primeras semanas de gestión, con el objetivo de fortalecer la atención médica y recuperar la capacidad operativa del Hospital El Tórax, considerado un centro de referencia nacional para enfermedades cardiopulmonares.

