La Primera Dama de Honduras, Lissette del Cid de Asfura, realizó una visita al centro de la tercera edad “San Judas Tadeo”, ubicado en Danlí, donde compartió un momento de cercanía, reflexión y solidaridad con los adultos mayores residentes .
Acompañada por autoridades locales, la esposa del presidente, Nasry Asfura, destacó la importancia de no olvidar a las personas de la tercera edad y de brindarles amor, atención y acompañamiento en una etapa de vida que calificó como especialmente sensible.
Durante su intervención, expresó que el encuentro con los adultos mayores le llenó el corazón y le recordó el valor de acompañar con paciencia y ternura a quienes más lo necesitan.
Lissette del Cid de Asfura, comparte un momento de cercanía y afecto con una adulta mayor.
“Me llena el corazón porque siento que así como los niños a uno le tocan siempre el alma, uno no se debe de olvidar de nuestros viejitos. O sea, todos vamos a grandes, todos ya los años no pasan en vano”, manifestó.
También compartió una reflexión personal sobre su experiencia como abuela, señalando que el amor, la paciencia y escucha que se brinda a los niños también debe extenderse a los adultos mayores.
En ese sentido, subrayó que muchas personas mayores no solo necesitan asistencia, sino también compañía, atención y alguien dispuesto a escucharles.
“Hay un montón, montón de abuelitos que necesitan simplemente un oído, un hombro, un tocarlos, hablarles, escuchar, tal vez solo escuchar”, expresó.
Asimismo, recordó que el cuidado y respeto hacia los adultos mayores debe partir del reconocimiento a todo lo que han aportado a sus familias y a la sociedad a lo largo de su vida.

La Primera Dama conversó con los residentes del centro de la
tercera edad y reiteró la importancia de acompañar y cuidar a
los adultos mayores.
La visita se desarrolló en el marco del día de San José, una fecha que la Primera Dama relacionó con valores como la obediencia, fe y confianza en Dios ante las dificultades.
Finalmente, reafirmó un mensaje de esperanza y fortaleza, señalando que, aun en medio de los retos, la fe permite seguir adelante con confianza y serenidad.

