La misión tripulada de Artemis II representa un hito histórico, con imágenes inéditas, nuevos récords de distancia y la impresionante observación de un eclipse solar desde el espacio.
La misión Artemis II, fue lanzada el 1 de abril de 2026 por la NASA, reuniendo a una tripulación internacional compuesta por los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, este último representante de la Agencia Espacial Canadiense.
La exploración espacial ha vivido un logro transcendental con la misión Artemis II, que ha alcanzado la cara oculta de la luna en un viaje cargado de avances científicos, momentos simbólicos y desafíos tecnológicos.
A bordo de la nave Orion, la tripulación ha superado el récord de distancia respecto a la tierra y ha ofrecido observaciones inéditas del satélite natural.

Jornada histórica y un eclipse
Desde el inicio de la retransmisión, los astronautas protagonizaron momentos clave, como el sobrevuelo lunar y la observación directa de la cara oculta de la luna, una región que no se logra ver desde la tierra.
Durante horas, describieron formaciones sorprendentes, captaron imágenes de alta calidad y compartieron sus impresiones en tiempo real.
La jornada también estuvo marcada por momentos emotivos, como mensajes enviados a sus familias desde el espacio y el simbólico bautizo de un punto lunar en honor a un ser querido.
Uno de los instantes más tensos se produjo durante el paso por detrás de la luna, cuando se interrumpió la comunicación con la tierra, minutos después, el contacto fue restablecido con éxito.
El punto culminante llegó con la observación de un eclipse solar total desde la nave Orión, la luna se interpuso entre el Sol y la nave, permitiendo contemplar la corona solar con total claridad.

Un regreso bajo máxima vigilancia
En el antecedente de Artemis I, el escudo térmico de la nave presentó daños durante la reentrada, lo que suscitó preocupaciones acerca de la seguridad en misiones tripuladas.
Tras diversas mejoras, la NASA decidió continuar con Artemis II, aunque mantiene una vigilancia constante. El regreso a la tierra será uno de los momentos más críticos.
La cápsula deberá entrar en la atmósfera a velocidades cercanas a los 40.000 km/h, soportando temperaturas extremas generadas por la fricción. Cada detalle será clave para garantizar la seguridad de la tripulación.
Si todo sigue según lo previsto, la nave Orion se amerizará en el océano pacífico entre la madrugada del viernes y el sábado, tras completar un viaje de aproximadamente diez días.
Mientras tanto, la NASA ha ampliado la retransmisión en directo para permitir al público seguir de cerca los momentos finales de esta misión histórica.

