Sorteo de Copa: entre el ‘miedo’ y el deseo

El master sobre crisis que se tiene en los despachos del Bernabéu recomienda calma en estas situaciones, con tantos meses por delante aún de competición. Los superiores de Zinedine Zidane han puesto el termómetro al vestuario y no detectan señales alarmantes, gestos que indiquen problemas estructurales o una atmósfera enrarecida entre titulares, suplentes y cuerpo técnico. Nada que ver con los meses de Rafa Benítez, donde cada semana había un incendio interno. O en la última temporada de José Mourinho. Pero resulta obvio a ojos de cualquiera que al equipo, tanto al titular como al suplente, se le han fundido los plomos en los últimos meses, que se mete en líos en casi todos los partidos y que la furia ganadora de la primavera-verano ha virado a inercia pesadota alejada de la ilusión.

Tras la borrachera de títulos, al Madrid le ha costado volver a reactivarse, entre lesiones, caída de rendimiento de jugadores clave ofensivamente (MarceloBenzemaCristiano en la Liga) y empacho de éxito que se pagó pronto con malos resultados ligueros. La segunda unidad tampoco ha dado soluciones en momentos de emergencia. Los tropiezos de inicio de curso en casa ante el Levante o el Betis, en partidos que meses antes se hubieran resuelto con goleada, hicieron mucho daño a un grupo que de repente se vio descolgado del Barça y con el recuerdo aún reciente de lo mucho que le costó ganar ese mismo título, a pesar del buen campeonato que firmó en la 16/17.

El empate ante el Numancia, tras la conjura de la plantilla y la confianza en ella gritada en público por Zidane, no ayudó a dar con ese click que tanto necesitan los blancos. Un empujón, una sacudida, que quizá puedan encontrar en el sorteo de la Copa de esta mañana (12.30 h.). La Liga es un ochomil casi imposible, en la Champions espera el PSG y en el torneo del KO… En la fría noche del miércoles, camino del parking de jugadores, se rezaba por un rival clase media baja en el sorteo, por los temblores recientes ante cualquiera con algo de cuerpo.

“¿Y por qué no el Barcelona o el Atlético?”

Sin embargo, este jueves las cosas cambiaron y tanto en Valdebebas como en el puesto de mando miraban ambiciosos a los bombos. «¿Y por qué no el Barcelona o el Atlético? Este equipo es muy capaz de reencontrar su mejor versión ante los grandes enemigos», se susurra desde el club, recordando la eliminatoria copera de 2013 ante los azulgrana, en mitad también de un pobre viaje liguero. El Madrid tumbó a los de Guardiola y cogió impulso para la Champions, donde esperaba el Manchester United, también con la vuelta a domicilio como ahora con el PSG.

«Vamos a mejorar», repite Zidane, el más optimista de Valdebebas en estos días grises. Sabe, igual que sus jugadores, que el sábabo el Bernabéu no será el de la Copa, sino el áspero y exigente.

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