Si Solari fuese Lopetegui, también estaría destituido

Solari no da con la tecla y el Madrid vuelve al punto de partida, ese que supuso la destitución de Lopetegui y que permitió al propio Solari asumir el banquillo blanco para aliviar la crisis. El Madrid intentó repetir la fórmula de Zidane para corregir un proyecto fallido, pero con mucho menos ‘glamour’. Solari no es Zidane, y no hablo cómo técnico. No tiene ese punto de admiración con el que Zizou ‘hipnotizó’ al vestuario, esa sensación de que a Zizou no se le podía fallar, ese deseo de ganarse los elogios de una leyenda, de triunfar juntos….

Solari no ha creado ese efecto en los jugadores. De hecho, muchos de ellos siguen acordándose de Lopetegui, de que posiblemente su cese fue precipitado y que las cosas se podían haber solucionado con él.

Solari empezó tomando decisiones, unas con el visto bueno del club, como por ejemplo la titularidad de Courtois también en la Champions o contar más con Vinícius, y otras bajo el escudo de las lesiones. Como la entrada de Reguilón, Odriozola, Llorente… Sin lesiones, esos cambios han quedado en nada. Han vuelto a jugar los mismos. Da igual cómo estén, Solari ha dejado de tomar decisiones.

Y es momento de hacerlo, de ejercer de entrenador. Hay jugadores que están muy lejos de su mejor nivel y siguen jugando, siguen siendo titulares. Ha centrado toda su fuerza en mantener sentado y bien sentado a Isco, con el que mantiene un pulso dañino para todos. ‘Olvidarse’ de Isco no es la solución, más cuando hay otros jugadores con los que está teniendo manga ancha. O todos o ninguno.

Se ha visto con Vinícius, al que le ha costado más de dos meses darle una ocasión como Dios manda. El brasileño es el mejor ejemplo de que cuando algo no funciona hay que cambiar, hay que agitar la coctelera, dar un toque de atención a los ‘titularísimos’.

Pero la revolución no llega y el Madrid sigue de tropiezo en tropiezo. Por si fuera poco, donde se le hacía más solvente a Solari, en las ruedas de Prensa, es donde ha terminado de dar el petardazo. Sus frases valorando el empate ante el Villarreal, mostrando cero autocrítica y colgándose medallas de hojalata han terminado de ponerlo en el punto de mira. Hay frases que un técnico del Madrid no puede decir.

De hecho, creo que si fuese Lopetegui, posiblemente estaría ya destituido. Si no fuese el segundo entrenador de la temporada, si el Madrid no hubiese agotado ya la bala del banquillo, Solari tendría pie y medio fuera del Madrid. Solari necesita cambiar, tomar decisiones potentes, salir de la crisis dando un golpe sobre la mesa. Se le piden decisiones. Porque si no las toma él, lo mismo lo vuelve a hacer el club.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *