¿Por qué ser cautelosos con quién carga y besa a nuestros bebés?.

Si bien, en adultos, la aparición de herpes no presenta grandes riesgos en la mayoría de los casos, para los bebés la situación es muy diferente. Requieren, además de cuidados de prevención, atención rápida y un diagnóstico efectivo, además de un rígido tratamiento.

Herpes en bebés:
Herpes es el nombre popular para la infección causada por el virus que lleva este nombre. Existen varios tipos de herpesvirus, pero los más comunes son los del tipo simple 1 y 2. Los primeros aparecen en la boca o en las extremidades del cuerpo, y los segundos en la región genital.

Los síntomas pueden durar una semana. Los médicos recomiendan ungüentos de aplicación local y medicamentos orales para combatir el virus.

De todos modos, en los bebés la enfermedad requiere mucha más atención. Cuanto más temprano suceda el contacto con el virus, más peligrosa será la infección. «El bebé recién nacido tiene una inmunidad más frágil […] hasta los dos años, cuando tendrá el sistema inmunológico formado completamente. Por eso será más vulnerable a las infecciones», explica la pediatra Carla Dall’Olio, coordinadora de la emergencia pediátrica del hospital Barra D’or, en Río de Janeiro.

El bebé afectado puede presentar una forma de estomatitis, una hinchazón grave en los labios y en la lengua.

¿Cómo se transmite el herpes en los bebés?
Por el contacto con la saliva o con las secreciones de las lesiones, el virus puede entrar en el organismo del bebé a través de su piel. «Existe un tiempo de entre el momento del contagio y la manifestación de los síntomas. Si hoy una persona con una lesión [herpes bucal] besó a un bebé, puede demorar de una a tres semanas que se manifieste [el virus]. Por eso es difícil identificar qué lo transmitió», dice la pediatra.

Especialmente en los primeros meses de vida del bebé, es importante mantener algunos cuidados específicos. Evitar besar su rostro o tocarles las manos, dado que se las llevan a la boca todo el tiempo, son las principales medidas para evitar el contagio del virus, como también de otras infecciones.

En esto, Dall’Olio refuerza que antes los seis meses hay que prestar especial atención al bebé. «Los síntomas pueden ser diversos. Puede ser solo una lesión, una estomatitis o hasta una infección en el sistema nervioso central», alerta la pediatra.

Por eso, al notar cualquier alteración en el bebé es importante solicitar atención de un especialista, que puede recetar exámenes y la medicación adecuada.

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