París cura sus heridas dos años después de los atentados del 13N

En el segundo aniversario de los atentados del 13 de Noviembre, París se mueve entre el luto y la necesidad de seguir adelante. Como ocurrió ya el año pasado, el presidente de la República, en este caso Emmanuel Macron, ha hecho un recorrido cronólogico por todos los puntos atacados, empezando por el Estadio de Francia, en Saint-Denis, las terrazas de la capital y el Bataclan, para terminar en un acto colectivo frente al ayuntamiento del distrito 11, organizado por una de las dos asociaciones de víctimas del 13N.

Acompañado principalmente por el ex presidente François Hollande, en una invitación personal de Macron, y la alcaldesa de París Anne Hidalgo, en el homenaje se ha procedido a la lectura de nombres de cada una de las personas asesinadas en las calles de París, seguido de un minuto de silencio.

Para muchos de los familiares de las 130 víctimas y algunos supervivientes, el gesto del Estado en esta fecha oscura se convierte en una forma de duelo, de superar el shock. Otros, en un día como este, prefieren apagar la radio y la televisión y seguir adelante con el vacío y la ausencia de los suyos, como cualquier otro día.

A la pérdida, se suman las recriminaciones de una parte de las víctimas al Estado, que estos días han aprovechado la atención mediática para denunciar un abandono de las instituciones, especialmente en lo que se refiere a las indemnizaciones. El atentado, que fue reivindicado por el Estado Islámico, dejó 130 víctimas mortales y 350 heridos, pero entre los afectados se cuentan hasta 2500 personas, teniendo en cuenta los familiares y los que vivieron los ataques y luchan a día de hoy por salir adelante con problemas psicológicos. A día de hoy, el Estado ha repartido hasta 64 millones de euros entre poco más de 200 víctimas que han sido indemnizadas, aunque la cantidad no es definitiva a falta de un presupuesto final.

El reconocimiento de las víctimas avanza poco a poco y algunos perfiles nuevos han sido señalados, como el de “angustia por una muerte inminente”, para los que se dieron por muertos ese día. Solo este año, se han presentado otros 138 nuevos casos de víctimas por los atentados del 13N.

Como denuncia de esta sensación de abandono, el hijo de Manuel Dias, el único fallecido de la explosión en el Estadio de Francia, no ha querido dar la mano al Presidente que en otros momentos de la jornada, ha aparecido claramente emocionado abrazando o conversando con otros familiares.

Si la Plaza de la República se había convertido en el punto de encuentro en el que los ciudadanos recordaban a todas las víctimas, tras la restauración del monumento central, el ayuntamiento colocó una fuente para evitar la aglomeración de flores, dibujos y otros homenajes. A día de hoy, cada uno de los lugares del ataque guarda una placa con el nombre de las personas que allí perdieron la vida, con el inconveniente, según algunos familiares, de que las víctimas del Bataclan suenan más que otras y, a menudo, el 13 de noviembre parece haberse transformado en “el atentado contra el Bataclan”.

Si el consistorio trabaja junto a las dos asociaciones (“Life for Paris” y “13 de noviembre, Fraternidad y Verdad”), para la construcción de un monumento común en recuerdo de todas las víctimas, el proceso se anuncia lento por la necesidad de un acuerdo mutuo y el respaldo de todos los afectados, en un punto de la ciudad en el que todos puedan recogerse.

Hace dos años, el cotidiano gesto parisino de reunirse en las terrazas -llueva o truene-, se convirtió en un gesto de rebeldía. Hoy, de una forma u otra, sigue siendo un canto a la vida que a pesar del tiempo transcurrido tiene siempre presente el asesinato de 130 inocentes.

En una entrevista en la emisora France Inter, el primer ministro francés Edouard Philippe, ha recordado hoy que la amenaza terrorista sigue siendo “evidentemente alta”, si bien la derrota militar que el Estado Islámico ha sufrido en los territorios de Siria e Irak “dificulta la organización de nuevas acciones”. Desde enero de 2015, 247 personas han perdido la vida en atentados terroristas cometidos por los islamistas en Francia. Además de la protección ciudadana, una de las cuestiones que más preocupa a las autoridades es el regreso de los yihadistas que, según Philippe, son “sistemáticamente sometidos a un proceso penal”.

Autor entrada: tnhgorvy

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