Honduras somo para ti

Honduras somo para ti

Deportes

Neymar: peligro real, anhelo real

Antes de volar a París, el Madrid lo tentó, pero no quiso ser “el nuevo Figo”http://tnh.gob.hn/neymar-peligro-real-anhelo-real/

Se emplazaron a hablar en 2019, con su caso con Hacienda ya cerrado

A mediados de la temporada pasada, el Barcelona buscó consejo en intermediarios expertos en patrocinio deportivo internacional. Asesores con contactos en Estados Unidos, en Emiratos, en la Fórmula 1, también en el fútbol… Se agotaba en el Camp Nou el contrato con Qatar y Leo Messi, en las complejas negociaciones sobre su renovación, reclamaba fórmulas comerciales más provechosas para él. Otro motivo apremiaba: “El PSG está tentando fuerte a Neymar. Y si va allí es para acabar antes o después en el Real Madrid”. A día de hoy sólo queda medio vaticinio por cumplirse. Este miércoles, uno de los fichajes más perseguidos por el club blanco en los últimos años se presenta en el Bernabéu como amenaza y estandarte del PSG, rival en una eliminatoria de la Champions convertida en bala de plata de la temporada para el campeón de las últimas dos ediciones del torneo.

Tras acumular disgustos en la Liga y en la Copa, al Madrid le queda Europa para no cerrar con un portazo y de forma prematura la temporada. El caprichoso sorteo le ha colocado en los octavos de final con el equipo más rico y más hambriento por el gran título continental. Allí acabaron el pasado verano Mbappé y Neymar, los dos tentados por los blancos hasta poco antes de su firma por el escudo parisino. La historia del jovencito francés es ya conocida: tan cerca en mayo del Bernabéu como lejos en agosto por la poderosa oferta económica y deportiva que le puso encima de la mesa el equipo de su ciudad de origen. Ni Zidane le podía garantizar todos los minutos (siempre que no se vendiera a algún integrante de la BBC), ni Florentino Pérez quería reventar las escalas salariales de un vestuario que por entonces no hacía otra cosa que ganar títulos y dar espectáculo. Mucho más disimulada en el trajín estival quedó la seria aproximación a Neymar.

“No se atrevió”, dicen desde un importante despacho de representación. Las relaciones entre el entorno del brasileño y el Madrid nunca se habían roto, a pesar del volantazo del jugador hacia Barcelona en 2013 después de tener muy avanzada su llegada a Valdebebas, donde ya de crío hizo pruebas y más tarde pasó una revisión médica. Mientras Messi siempre se mostró huidizo con los representantes blancos en las galas internacionales donde han coincidido, Neymar ha lucido otro perfil, más cercano. Con Florentino ha hablado en más de una ocasión ya vistiendo del Barça. Fue el mandatario madrileño quien en 2013 se apartó de la operación de su traspaso al descubrir el coste total (unos 150 millones) y las peligrosas aristas financieras que portaba, tantas que el actual presidente azulgrana, Bartomeu, y su antecesor, Rosell (ahora en Soto del Real por fraude en el fútbol brasileño), tendrán que sentarse junto al propio futbolista, sus padres y el Santos en el banquillo de los acusados de un juicio por estafa y corrupción en los negocios pendiente de celebrarse en la Audiencia Nacional. Enfrente, el fondo DIS, propietario en su momento del 40% de los derechos del jugador.

El Madrid siguió muy de cerca el pasado verano las evoluciones de la renovación de Messi y sobre todo la salida de Neymar, con más de 200 millones listos para su cláusula. El paulista acabó en París, no sin antes agradecer a los blancos el fuerte interés. Justificó que no quería ser “el nuevo Figo” ante la afición azulgrana. Medio en broma medio en serio, a su alrededor se llegó a hablar de la posibilidad de que si se atrevía a fichar por el Madrid, al menos la primera temporada podría saltarse el clásico del Camp Nou, para evitar sofocos. Neymar temía, si cambiaba de bando, una situación social complicada en España, de donde también quería salir para distanciarse, aunque fuera sólo físicamente, de su feo proceso judicial.

Su negativa llegó con la promesa de verse más adelante, seducido por la opción de jugar algún día en el gigante blanco y medir poderes frente a frente con su amigo Messi. Se pactó con el entorno del futbolista volver a hablar e intentar su fichaje en 2019, dos años después de su llegada al PSG. Algunas fuentes hablan de la existencia de una cláusula especial de salida en el propio contrato con el club francés y otras simplemente de un firme compromiso apalabrado. La fecha daba colchón a Neymar para marcar cierta distancia con el Barcelona y también para resolver sus problemas con Hacienda. Para entonces debería estar resuelto su caso, un escenario que prefiere la entidad madridista.

Relevo de Cristiano

El brasileño encaja en la planificación deportiva y comercial a medio plazo del club. Es la figura que más gusta por impacto deportivo, de patrocinadores y edad (26). Se asumen sus maneras y gustos fuera del terreno de juego (su último cumpleaños duró varios días), pero convencidos a la vez de su profesionalidad después a la hora de dar rendimiento en el campo. En el verano de 2019, además, Cristiano Ronaldo tendrá 35 años. Se perfila Neymar como el relevo adecuado del jugador franquicia, sin descartar, si fuera posible, su convivencia en la plantilla: un 10 total junto al mejor goleador de la historia. Los tiempos, eso sí, pueden acelerarse por culpa de la Champions League.

El cruce que se abre el miércoles marcará el pulso de ambos clubes en los próximos meses. Si los blancos caen, el curso estará arruinado por completo, y será hora de revisar la plantilla y dar aire nuevo a algunas líneas, sobre todo a la delantera. El tiempo de la BBC llegaría a su fin, con el casting de figuras abierto de par en par, Neymar entre ellas. De él puede depender. Si ejecuta al Madrid en esta eliminatoria (miércoles ida, 6 de marzo vuelta), su nombre aparecerá en la lista de posibles fichajes. Y si queda fuera el PSG de la Copa de Europa, nadie acierta a adivinar qué podría suceder allí tras tantos millones invertidos. En el Bernabéu saben que el brasileño ya se ha dado cuenta de las ventajas y defectos del viaje en Francia, cómodo y rico pero sin el vértigo competitivo y proyección global que los escudos históricos ofrecen. Tiene otro año más para exprimir la aventura. Pero si se cansa antes, La Castellana espera.

LEAVE A RESPONSE

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *